Redacción. La Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias presenta la encuesta Ventana Abierta a la Familia 2025 sobre la infancia en Andalucía. El estudio forma parte del Plan Estratégico de Salud de la Infancia y la Adolescencia 2023-2027. La Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica lo coordina junto al Observatorio de la Infancia y la Adolescencia de Andalucía (OIAA).
El informe analiza cómo perciben las familias andaluzas los entornos donde crecen niñas, niños y adolescentes. También estudia el juego seguro al aire libre, la autonomía infantil y el contacto con espacios verdes. Estos factores resultan claves para el desarrollo cognitivo, socioafectivo y psicomotor.
En total, 1.329 familias que conviven con 2.201 menores han respondido la encuesta. El estudio aborda el uso de parques y zonas deportivas, la movilidad autónoma, el juego al aire libre y la participación infantil en el diseño urbano. Los resultados muestran una conciencia alta sobre el valor del juego libre y la naturaleza. Sin embargo, también señalan limitaciones estructurales que reducen la autonomía y el bienestar.
El tiempo de juego al aire libre disminuye con la edad. En cambio, la aumenta el uso de pantallas y el tiempo de estudio. Casi la mitad de las familias opina que su municipio no ofrece condiciones adecuadas para jugar en la calle. Entre los obstáculos citan el tráfico, la falta de carriles bici y los miedos familiares.
Las familias valoran con notas bajas la accesibilidad y el mantenimiento de parques y zonas verdes. Puntúan mejor la seguridad y la adaptación al juego. En los espacios deportivos se repite el patrón: buena seguridad infantil y precio, pero poca accesibilidad y escasa diversidad de actividades.
La participación infantil aparece muy limitada. Solo una de cada cinco familias ha podido opinar sobre el diseño de patios escolares. La implicación baja aún más en parques, plazas y carriles bici.
En definitiva, la encuesta reclama más zonas verdes, parques de juego creativo y caminos escolares seguros. También pide reforzar la participación infantil y priorizar los barrios desfavorecidos. Con este estudio, la Junta refuerza su apuesta por entornos saludables, accesibles e inclusivos, para que todos los niños y niñas andaluces crezcan en espacios seguros, activos y sostenibles.



