Redacción. La especialista del Servicio de Alergología del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa, María Ortega Camarero, prevé una primavera 2026 anómala e intensa en alergias respiratorias.
Según explica, la combinación de lluvias persistentes en invierno y un ascenso progresivo de temperaturas ha favorecido un crecimiento vegetal superior al habitual. Como consecuencia, se ha adelantado la liberación de pólenes.
En relación al ciprés, cuya polinización suele producirse en invierno, ya se detectan niveles elevados en febrero en Andalucía. Además, los captadores aerobiológicos han registrado picos de hasta 500 granos por metro cúbico.
Por otro lado, el platanero de sombra, que habitualmente poliniza a mediados de primavera, adelantará su ciclo. Asimismo, prolongará su duración, incrementando la presión alérgica en zonas urbanas.
A continuación, comenzará la polinización de gramíneas y olivo, especialmente intensa en Extremadura y Andalucía. De este modo, se prevé una confluencia de varias fuentes polínicas.
Además, la alta humedad agrava la situación. Las lluvias recientes, unidas a temperaturas suaves, estimulan una mayor producción de polen cuando florecen las especies alergénicas.
Asimismo, la humedad favorece la liberación de esporas de hongos como Alternaria, Aspergillus y Cladosporium. Estas pueden intensificar síntomas respiratorios tanto en exteriores como en interiores.
Ante este escenario, la especialista recomienda adoptar medidas preventivas sencillas. Por ejemplo, consultar a diario los niveles polínicos antes de planificar actividades al aire libre.
También aconseja mantener las ventanas cerradas en momentos de alta concentración ambiental. Además, recomienda instalar filtros antipolen en sistemas de ventilación y vehículos.
En los días más críticos, conviene evitar ejercicio intenso al amanecer y al atardecer. Asimismo, al regresar a casa, es recomendable ducharse y cambiarse de ropa.
Por otra parte, la doctora insiste en diferenciar entre alergia respiratoria e infección respiratoria. La alergia provoca picor, estornudos y mucosidad transparente, sin fiebre.
En cambio, las infecciones suelen acompañarse de fiebre, malestar general y mucosidad espesa. Por ello, un diagnóstico temprano y seguimiento médico resultan fundamentales.
Finalmente, Ortega Camarero subraya que las condiciones actuales anticipan una temporada más precoz, intensa y prolongada que en años anteriores.



