18 julio 2026
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Animales y bienestar ganan peso en la salud

Javier López-Cepero analiza en los Cursos de Verano de la UPO el impacto de los animales en la salud, la soledad y el apoyo emocional.

Animales y bienestar
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Redacción. Animales y bienestar centran uno de los debates de la 24ª edición de los Cursos de Verano de la Universidad Pablo de Olavide en Carmona. Además, las intervenciones con animales abren nuevas vías de análisis sobre salud, vínculos afectivos y apoyo emocional.

El profesor Javier López-Cepero Borrego, del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos de la Universidad de Sevilla, dirige el curso. La propuesta lleva por título ‘Vínculos que transforman: el impacto de los animales en nuestra salud y bienestar. Una aproximación a las intervenciones asistidas con animales’.

Según el investigador, los animales de compañía han dejado de ocupar un lugar secundario en muchos hogares. Hoy forman parte de las rutinas diarias, de los vínculos afectivos y también de algunos procesos terapéuticos y educativos.

Sin embargo, López-Cepero defiende que conviene ir más allá de los tópicos. En este sentido, señala que la evidencia científica muestra beneficios asociados a la convivencia con animales, siempre que exista una relación positiva.

Entre esos beneficios figuran una mayor percepción de apoyo, una reducción del estrés y una mayor motivación para realizar actividad física. Por tanto, el vínculo con los animales puede influir en el bienestar cotidiano de muchas personas.

El profesor explica que el cambio vivido en las últimas décadas responde también a una transformación social. Actualmente, muchas familias disponen de más recursos para cuidar de sus animales y sitúan su bienestar como una prioridad.

A su juicio, considerar a perros y gatos como miembros de la familia no resta valor a otros modelos familiares. Al contrario, refleja una sociedad que concede cada vez más importancia al cuidado y a los vínculos afectivos.

Ese vínculo se construye, sobre todo, en los pequeños gestos de cada día. La presencia del animal al volver a casa, su compañía durante las tareas diarias o el tiempo compartido pueden generar apoyo emocional.

López-Cepero recuerda que muchas personas hablan con sus animales igual que hablarían a un bebé. No lo hacen porque esperen una respuesta verbal, sino porque comunicarse forma parte de la naturaleza humana.

Esa presencia constante puede reducir la sensación de soledad en determinados contextos. Además, puede aportar estabilidad emocional y favorecer rutinas más activas, especialmente cuando la relación se vive de forma saludable.

No obstante, el investigador insiste en que estos beneficios no aparecen de manera automática. Todo depende de la calidad de la relación, igual que ocurre con una amistad, una pareja o cualquier convivencia significativa.

Por ello, rechaza presentar a los animales como una solución universal frente a la soledad no deseada. Según afirma, no se les puede cargar la responsabilidad de resolver problemas que corresponden a la sociedad y a las personas.

En esa línea, los animales pueden convertirse en un apoyo muy importante, pero no sustituyen las relaciones humanas. Tampoco reemplazan las políticas públicas necesarias para afrontar fenómenos complejos como el aislamiento social.

El curso de la Universidad Pablo de Olavide propone así una mirada científica, social y humana sobre los vínculos entre personas y animales. Finalmente, plantea una reflexión sobre cómo estos lazos pueden mejorar la vida diaria sin idealizarlos ni convertirlos en recetas universales.

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