Redacción. Cañada Rosal conmemora este jueves, 27 de agosto, el 40 aniversario de su segregación de La Luisiana. La efeméride recuerda cuatro décadas de identidad propia, crecimiento municipal y fortalecimiento de los lazos con el antiguo municipio matriz.
El alcalde, Rodrigo Rodríguez Hans, ha destacado que el sueño de aquellas mujeres y hombres que impulsaron este proceso mereció la pena. Según ha señalado, la independencia política y administrativa permitió al pueblo gobernarse a sí mismo y avanzar con más fuerza.
La fecha del 27 de agosto de 1986 quedó grabada en la historia local. Ese día, el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía aprobó el Decreto de Segregación que convertía a Cañada Rosal en el municipio 103 de la provincia de Sevilla.
El origen de la localidad se remonta a finales de 1769. Entonces, el rey Carlos III impulsó la colonización y creación de las Nuevas Poblaciones, uno de los grandes proyectos reformistas de la Ilustración española.
Tras permanecer unida a La Luisiana durante más de 215 años, Cañada Rosal inició una nueva etapa. La segregación llegó después de un largo proceso, desarrollado con consentimiento y acuerdo entre representantes y vecinos de ambos núcleos.
Rodríguez Hans ha recordado que, desde entonces, el pueblo ha crecido y se ha transformado por completo. También ha incorporado nuevos servicios y ha mejorado sus infraestructuras.
El alcalde ha subrayado que esta evolución se vio reforzada por la capacidad de autogobierno. Aun así, ha destacado que Cañada Rosal ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos sin perder su esencia.
Para el regidor, estos 40 años son la historia de la gente del municipio. Ha valorado el compromiso, el talento y las ganas de avanzar de quienes han contribuido a construir el pueblo desde distintos ámbitos.
El cronista oficial de Cañada Rosal, José Antonio Fílter, también ha recordado aquella jornada histórica. Según ha relatado, hay acontecimientos que quedan marcados para siempre en la memoria colectiva.
Fílter ha rememorado que eran las 12.00 horas de un caluroso día de agosto cuando llegó la llamada a la tenencia de alcaldía. Desde la Junta de Andalucía se comunicaba la aprobación de la segregación.
A partir de ese momento, la alegría se extendió entre los vecinos. El cronista recuerda cómo se anunció la noticia desde la campana de la iglesia, compartiendo con todo el pueblo que Cañada Rosal ya era independiente.
También ha explicado que hubo intentos anteriores de segregación, como el de 1851, aunque no llegaron a prosperar. El proceso definitivo comenzó casi cuatro años antes de 1986, con la primera Corporación Municipal de la Democracia.
Aquel camino incluyó reuniones, una mesa de segregación, recogida de firmas, concentraciones y asambleas. Finalmente, culminó el 27 de agosto de 1986 con la creación del nuevo municipio.
El Ayuntamiento ha preparado diferentes actividades para celebrar la efeméride durante el resto del año. Los actos comenzarán este jueves a las 12.00 horas con una suelta de globos conmemorativa.
También se celebrará un acto especial el fin de semana del 12 y 13 de septiembre. Además, está prevista la inauguración de una escultura dedicada a Pablo de Olavide en la plaza que lleva su nombre.
El Ayuntamiento propondrá al Pleno municipal rotular con el nombre de 27 de agosto el parque que se está terminando en la calle Chato de Los Garbanzos. La conmemoración incluirá también la creación de un himno oficial y una nueva imagen corporativa.
Asimismo, se organizarán actividades vinculadas con los países de origen de los colonos que participaron en la fundación del pueblo. También habrá exposiciones y muestras, especialmente de carácter fotográfico.
Finalmente, Cañada Rosal celebra su 40 aniversario como municipio con orgullo, memoria y mirada de futuro. La efeméride reconoce lo construido durante estas cuatro décadas y anima a seguir avanzando desde la unión vecinal y la identidad compartida.




