Fermín Cabanillas. En plena comarca de la Campiña sevillana, al límite con la provincia de Córdoba, se ubica Cañada Rosal. Este es un pequeño pueblo en el que se puede desconectar de todo mientras se descubre su interesante origen. Tan solo tiene algo más de dos siglos y medio de historia, pero su cultura, su gastronomía y sus tradiciones son su mayor atractivo turístico.
Cañada Rosal es uno de los núcleos creados a finales del siglo XVIII por el rey Carlos III bajo la Superintendencia de don Pablo de Olavide dentro del proyecto de repoblación que contempla el Fuero de las Nuevas Poblaciones.
Un sueño de la Ilustración que junto a otras zonas baldías de Sevilla, Córdoba y Jaén fueron repobladas por colonos alemanes, suizos, italianos y franceses en su mayoría. Por este motivo, no te extrañes si conoces a algún vecino con apellidos y rasgos extranjeros. Y es que el legado de aquellos colonos sigue muy presente en la localidad. Por ejemplo, en la Fiesta de los Huevos Pintados, el Domingo de Resurrección, una tradición heredada de las familia centroeuropeas que fundan Cañada Rosal, hoy convertida en un evento cultural y festivo de primera categoría.
Cañada Rosal se segrega del municipio matriz de La Luisiana el 27 de agosto del año de 1986.
Visitar Cañada Rosal es adentrarte en una apasionante historia en la que el esfuerzo, el emprendimiento y la multiculturalidad hacen de esta localidad el último sueño ilustrado.
Cómo llegar
Para llegar en coche desde Sevilla toma por la A-4, también conocida como Nacional IV. Después, a la altura de la Luisiana, toma la salida 468 hacia la SE-9104 y continúa hasta llegar a tu destino.
No hay estación de tren en esta localidad, pero puedes coger el autobús que va desde la estación del Prado de San Sebastián hasta Écija, pues hace parada en Cañada Rosal.
Cómo moverse
Al ser una localidad pequeña, la disfrutarás paseando por su centro histórico. También puedes practicar senderismo por su paraje natural.
Razones para visitar
- Un lugar ideal si quieres disfrutar de la tranquilidad que te brinda un auténtico pueblo agrícola.
- Visita la Ermita de la Virgen de la Milagrosa, el Centro de Interpretación de las NN.PP., la Parroquia de Santa Ana y el Ayuntamiento.
- Degusta la morcilla y butifarra artesanal de esta localidad, son una exquisitez, así como sus dulces tradicionales.
- Descubre en qué consiste la Fiesta de los Huevos Pintados, el domingo de Resurrección, herencia de los primeros colonos.
- Conocer su Feria y Fiestas patronales en honor a San Joaquín y Santa Ana.
- Si te gusta el gazpacho, aquí es un plato muy típico, sobre todo con habas.
Qué visitar
En cuanto se visita Cañada Rosal lo primero que llama la atención es el perfecto modelo urbanístico que configuran sus rectas y anchas calles, consecuencia de la pervivencia del primer asentamiento de la época fundacional, junto a sus blancas casas.
Pero quizás le sorprenda todavía más la hospitalidad de sus gentes, la acogida y el calor que encontrará en estos descendientes de colonos que un día abandonan Centroeuropa para instalar su tienda en esta Andalucía ebria de sol. Posiblemente en su paseo por sus calles encontrará hombres y mujeres que a pesar del calor de esta tierra en los meses de verano y de tener más de dos siglos y medio de existencia, aún conservan rasgos de aquellos primeros colonos que llegan a fundar este núcleo de población y seguro que si descubre cómo se apellida sentirá curiosidad por saber por qué muchos de los vecinos de Cañada Rosal llevan como apellidos Hebles, Fílter, Rúger, Chambra, Hans, Duvisón, Bacter, Balmont, Pistón o Delis, junto a otros Pero no se preocupe cualquiera de ellos le explicará con detalle la razón de su rareza y la hermosa historia que da lugar a la existencia de Cañada Rosal.
Edificio del Ayuntamiento. Dentro de la arquitectura colonial y popular destaca el edificio del Ayuntamiento, originalmente casa de labranza perteneciente a la familia de Juan Fernández Ruiz y Amalia Hans Pistón. En el año de 1992 deja de ser Cuartel de la Guardia Civil y pasa a convertirse, tras una intensa rehabilitación, en sede del Ayuntamiento de Cañada Rosal. Aún se puede comprobar como el edificio corresponde a la tipología de casa de colonos con una separación muy clara entre la zona de vivienda, el patio y anexos agrícolas.
Iglesia Parroquial de Santa Ana. Reformada totalmente en el año 2014 con un original diseño inspirado en el barroco colonial y popular, en cuyo interior se encuentra un rico patrimonio en el que destaca las esculturas de San Pedro y San Pablo de la escuela de Pedro Roldán, una Dolorosa de la época fundacional, el Cristo de la Buena Muerte del siglo XIX, y autor desconocido, pinturas de la escuela de Zurbarán, el impresionante cuadro de los Desposorios de María del pintor José María Arango, imágenes de San Joaquín y Santa Ana, patronos de la localidad, del imaginero sevillano Castillo Lastrucci, junto al Retablo del Altar Mayor con pinturas de escenas sobre la vida de los padres de la Virgen, plasmadas por los artistas contemporáneos Martín de Soto y Soledad Pérez, magníficos retablos del Cristo de la Misericordia, Virgen de los Dolores, Santo Entierro y Virgen Milagrosa, así como hornacinas y vidrieras de gran interés patrimonial.
Centro de Interpretación de las Nuevas Poblaciones de Cañada Rosal, situado en la finca municipal «La Suerte», es un importante punto de referencia para conocer un fenómeno histórico singular que hizo posible en pleno siglo XVIII que colonos centroeuropeos, en su mayoría alemanes, transformaran unas tierras yermas, en pleno corazón de Andalucía, en pueblos vivos.
A través de sus más de 300 metros cuadrados de espacio expositivo nos adentraremos, gracias a las más avanzadas tecnologías, en el más ambicioso programa de colonización potenciado por la monarquía de Carlos III, en el que participan intelectuales como Aranda, Campomanes. y Olavide
El centro de interpretación se encuentra en un espacio natural, en el que se encuentra la Ermita de la Santísima Virgen Milagrosa.
Otros lugares con encanto son la Plaza de Santa Ana, dedicada a la fundación del pueblo y lugar de encuentro de todos los carrosaleños, el peculiar Callejón Flores Pistón que pone en contacto la plaza con otra parte del pueblo, el Parque Blas Infante, en la antigua Alameda del Pozo Rey, la Fuente del Lagar y la Plaza del Fuero.
Información e imágenes: Prodetur.





