Redacción. La alcaldesa de la ciudad, Ana Isabel Jiménez, ha visitado las obras del Centro de Interpretación del Castillo (CIC) para comprobar su evolución. La han acompañado los delegados de Cultura, Patrimonio y Turismo, Urbanismo y Planificación Estratégica, y Hábitat Urbano, Christopher Rivas, Jesús Mora y David Delgado.
Durante la visita, la alcaldesa ha confirmado que los trabajos avanzan a buen ritmo. Esta actuación forma parte de un proyecto integral que busca poner en valor el patrimonio histórico y mejorar el entorno urbano inmediato.
Uno de los cambios más destacados afecta al edificio anexo al CIC. El proyecto contempla la reducción del revestimiento cerámico, que se sustituye en gran parte por mortero blanco, respetando la estética tradicional de la zona.
Asimismo, la actuación incluye la recuperación del pavimento de ladrillo en el tramo final de la calle Santa María y en la zona perimetral del centro. En materia de jardinería, el diseño incorpora naranjos en alcorques, un elemento clásico del paisaje urbano local.
Las obras también eliminan el pórtico de la entrada principal del CIC. En su lugar, se ha optado por una solución más ligera, menos invasiva y coherente con el conjunto patrimonial. Además, se mantendrá la terraza superior del depósito sin acceso público, evitando así la instalación de barandillas que alteren la percepción visual del enclave.
El proyecto contempla la sustitución de barandillas y luminarias modernas por otras acordes con el entorno histórico. Para ello, se reutilizarán elementos urbanos retirados del Puente de Carlos III, como farolas y barandillas de forja.
Ana Isabel Jiménez ha explicado que esta actuación se enmarca en el Plan de Actuación Integrado, financiado con Fondos Europeos. Además, ha destacado que la intervención es más amplia que la prevista inicialmente y permitirá mejorar al completo la plaza ante el Santuario.
La alcaldesa ha subrayado que el objetivo es conservar un espacio simbólico para la ciudadanía, sin renunciar a las necesidades del ocio y el turismo. El resultado será un proyecto equilibrado que refuerza la identidad propia del enclave y consolida al Castillo como motor cultural y turístico de Alcalá.



