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El ciclo ‘Música(s) Contemporánea(s)’ llega al Teatro Central

Con ocho conciertos entre el 20 de marzo y el 15 de mayo centrados en la herencia de la música popular y los sonidos del Mediterráneo.

El coordinador del ciclo, Manuel Ferrand, y el director del Teatro Central, Manuel Llanes, con algunos de los músicos del programa 'Música(s) Contemporánea(s)'.
El coordinador del ciclo, Manuel Ferrand, y el director del Teatro Central, Manuel Llanes, con algunos de los músicos del programa ‘Música(s) Contemporánea(s)’.

Redacción. El ciclo Música(s) Contemporánea(s), con el que la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico promueve y difunde la música académica de vanguardia, ofrece en su edición de 2019 ocho conciertos entre el 20 de marzo y el 15 de mayo. La herencia de la música popular, los sonidos del Mediterráneo y la innovación de formatos presiden el programa de este curso, donde no faltarán Taller Sonoro, Zahir Ensemble -éste, acompañado por Rosario La Tremendita– ni el estreno de las 12 obras ganadoras del proyecto europeo DYCE (Discovering Young Composers of Europe). El colofón lo pondrá la última fecha Pachinko Multiplex, un gazpacho polirrítmico donde participan grupos locales, como Pony Bravo o Hermanas Gestring.

Tetralogía femenina. Música(s) Contemporánea(s) es un programa “pionero y heterodoxo, con propuestas exclusivas, a medida de una programación que rehuye lo rutinario”, en palabras del coordinador del ciclo, Manuel Ferrand. La presente edición arranca el miércoles 20 de marzo en absoluto femenino: la pianista de origen armenio Sofya Melikyan enfrenta una tetralogía europea de compositoras de vanguardia, la compuesta por Sofía Gubaidulina (Rusia), Kaija Saariaho (Finlandia), Geghuni Chitchyan (Armenia) y Mercedes Zavala (España).

El día 27 de marzo subirán al escenario del Teatro Central Johanna Rose y Diego Montes en lo que supone una propuesta interpretativa de nuevo cuño: viola da gamba y clarinete al alimón, lo que constituye el primer “cara a cara” de ambos instrumentos en la historia de la música, y que sustancia “el arte recién creado, el estreno absoluto y la pasión por lo insospechado”, según los parámetros del ciclo. La tercera fecha, 28 de marzo, será turno para Antropoloops, un ‘Mix Nostrum’ de culturas mediterráneas hecho con fragmentos de músicas de campo alojadas en archivos ‘on line’.




La fecundidad de los clásicos de los siglos XX y XXI que dejaron huella es otro de los objetivos de Música(s) Contemporánea(s): Shostakovich y Weimberg, dos autores hermanados por la amistad y por la mutua admiración, saltarán el 3 de abril de la partitura al piano luminoso de Judith Jauregui con el cuarteto de cuerda en la élite europea Signum Quartet.

Un día después, el jueves 4, los viejos conocidos de Taller Sonoro se embarcan en una aventura ‘transgénero’: con Músicas de otros reinos. Se proponen descubrir el sonido de disciplinas no sonoras: la música de la naturaleza o de las matemáticas mediante una suerte de interdisciplinariedad fecunda, que hoy se multiplica exponencialmente con medios digitales.




La sexta fecha, el 24 de abril, la oferta es otra vuelta de tuerca: Zahir Ensemble con el Ayre, de Golijov, once canciones para la voz emergente de Rosario La Tremendita. Después de una primera parte con Graphein -“escribiendo”, en griego antiguo-, de Raphaël Cendo, vendrá una dulce mezcla de evocaciones árabes, sardas, sefardíes o klezmer a los que revolucionará la variedad de registros vocales y matices insospechados en la interpretación de Rosario Guerrero, La Tremendita. El 28 de abril se encaja la ghymkhana internacional del Proyecto DYCE (Discovering Young Composers of Europe); cuatro conciertos consecutivos y ubicuos -Tallín, Oslo, Milán y Sevilla– interpretarán las doce obras finalistas.

El colofón de estas Música(s) Contemporánea(s) será el 15 de mayo por cuenta del inclasificable dúo ZA! (Pau Rodríguez y Edi Pou) con Pachinko Multiplex: un vasto paisaje de polirritmia multidimensional con estructuras sónicas al filo de la locura: sintetizadores, percusión sinfónica y trompetas crean un registro cálido y dinámico donde cada pieza pisa a otra, como en un pachinko japonés, hasta que el amasijo de ruido, grabaciones de campo, melodía, percusión y vientos crean un retrato épico en el que entran y salen destacados colaboradores locales como Pony Bravo o las Hermanas Gestring, entre otras sorpresas.



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