SBN. La atención social se ha convertido en una pieza cada vez más relevante dentro de la asistencia sanitaria del Hospital Universitario Virgen del Rocío. La Unidad de Trabajo Social Sanitario del centro atendió durante 2025 a más de 6.000 pacientes y familias en sus consultas de atención individual o de caso, una cifra que supone un incremento del 26% respecto al año anterior y de más del 100% en comparación con 2023.
La Unidad de Trabajo Social Sanitario presta servicio y se coordina con las distintas unidades de gestión clínica del hospital para detectar de forma precoz las necesidades y dificultades sociales que pueden surgir durante los procesos de salud y enfermedad.
Desde una perspectiva biopsicosocial y en colaboración con los equipos sanitarios, los profesionales realizan un diagnóstico social de la situación del paciente y su entorno familiar y establecen un plan de intervención. En muchos casos, este trabajo implica además gestionar los recursos y apoyos necesarios para garantizar la continuidad de los cuidados una vez que la persona recibe el alta hospitalaria.
Una demanda vinculada al envejecimiento y la cronicidad
El incremento de la demanda de intervención social responde, según explican desde la Unidad de Trabajo Social, a dos causas principales. Por un lado, los cambios sociodemográficos de la sociedad actual, marcados por el envejecimiento de la población y la mayor prevalencia de enfermedades crónicas.
Esta situación genera una creciente necesidad de atención sociosanitaria tanto para las personas en situación de dependencia como para sus familias y entorno cercano.
A ello se suma el aumento de las solicitudes de intervención social realizadas directamente por pacientes o familiares, así como de aquellas consultas que vienen establecidas en los protocolos y procedimientos del propio hospital ante situaciones de riesgo o de especial complejidad sanitaria y social. La intervención requiere una coordinación multidisciplinar y sociosanitaria durante el ingreso, especialmente de cara a la planificación del alta, además de la consulta y el seguimiento posterior.
Más de 8.000 consultas de tratamiento social
La Unidad de Trabajo Social Sanitario desarrolla las tres áreas de intervención propias de esta disciplina: Trabajo Social Individual o de Caso, Trabajo Social de Grupo y Trabajo Social Comunitario. Se trata de ámbitos interrelacionados y no excluyentes.
Además, sus profesionales actúan como enlace entre el sistema sanitario y el resto de sistemas de protección social, así como con organizaciones y grupos de interés de la comunidad.
Los datos recogidos en la Memoria 2025 del Hospital Universitario Virgen del Rocío reflejan también un aumento de las consultas de tratamiento social destinadas a la atención de pacientes. Las áreas de adultos, mujer e infancia sumaron más de 8.000 consultas durante el pasado año, mientras que el área de salud mental superó las 3.200. En conjunto, estas consultas se incrementaron un 19% en un solo año y más de un 50% respecto a 2023.
La atención relacionada con situaciones de violencia de género también experimentó un crecimiento. En el marco del Protocolo de Actuación ante la Violencia de Género, la Unidad de Trabajo Social atendió en 2025 a 154 mujeres, un 59% más que el año anterior. Desde el centro relacionan este aumento con las mejoras implantadas en el proceso de acreditación del Hospital Universitario Virgen del Rocío como Centro Comprometido contra la Violencia de Género. En cuanto a los casos de sospecha de maltrato infantil, durante 2025 se registraron 67, una cifra prácticamente idéntica a la del año anterior.
Protocolos para situaciones de vulnerabilidad
La atención social puede activarse desde las distintas Unidades de Gestión Clínica o desde la propia Unidad de Trabajo Social. Sus profesionales gestionan los protocolos específicos establecidos para situaciones de riesgo o vulnerabilidad social que puedan dificultar la recuperación del paciente, así como aquellos procedimientos que requieren una intervención multidisciplinar.
Entre ellos se encuentran los protocolos de atención a pacientes con ELA, pacientes paliativos pediátricos, personas propuestas para programas de donación en vivo, pacientes con sospecha de alto riesgo social y familias vulnerables durante la hospitalización.
En el caso de la población pediátrica, el protocolo de sospecha de maltrato infantil se activa en coordinación con la Unidad de Pediatría cuando existen indicios de posible desprotección del menor. En estas situaciones se realiza la correspondiente notificación a través del Sistema de Información del Maltrato Infantil en Andalucía (SIMIA).
A partir de la valoración de la situación —leve, moderada o grave— se establece la coordinación necesaria con Trabajo Social de Atención Primaria y los Servicios Sociales Comunitarios o, cuando corresponde, con el Servicio de Protección de Menores.
Otro de los protocolos destacados es el de atención ante situaciones de violencia contra la mujer. En estos casos, las trabajadoras sociales de Urgencias del área del Hospital de Rehabilitación y Traumatología y del Hospital General desempeñan un papel clave en la atención biopsicosocial. Su intervención permite garantizar la continuidad de la atención social y la coordinación sociosanitaria con los distintos servicios comunitarios que tienen competencias en esta materia.




