El presidente de Agro Sevilla, “contento, pero prudente” tras la sentencia contra los aranceles de Trump

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En 2018 levaron los aranceles al 34,7 % con carácter definitivo.

Fermín Cabanillas. Gabriel Cabello, presidente de la cooperativa Agro Sevilla, líder mundial en exportación de aceitunas negras, ha dicho que afrontan “contentos, pero con prudencia” la sentencia del Tribunal Federal de Comercio Internacional de Estados Unidos que da la razón a los productores contra los aranceles impuestos por el gobierno de Donald Trump.

Cabello hace alusión a una sentencia contra la resolución que impone aranceles por valor de un 35 % a las importaciones de aceituna negra de mesa de España, en vigor desde agosto de 2018, y que ha calificado como “un espaldarazo importante, porque nos dan la razón en cuanto al procedimiento que ha seguido Estados Unidos, y dice claramente que los criterio que se siguieron no fueron justos”.

Sobre cuándo podría volver todo a la normalidad, ha dicho que los productores esperan “que este año, la Unión Europea y la Administración americana se sienten a negociar y lleguen a acuerdos comerciales”, señalando que “eso le pedimos a nuestros ministros de Agricultura y de Comercio, para que presionen a la UE para que se sienten a negociar”.

Contentos. Por ello, ha dicho que “estamos contentos, desde la prudencia, porque tenemos que tener en cuenta que pueden recurrir”, recordando que es un asunto que supone “un problema muy grande para todos los industriales, un destrozo para nuestra economía”.

Según la Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceitunas de Mesa (Asemesa), la Justicia del país norteamericano comparte varios de sus argumentos relativos a las ayudas comunitarias en el recurso presentado por la entidad contra la decisión de la Administración Trump, aunque el tribunal concede ahora un plazo de 90 días al Departamento de Comercio de Estados Unidos para que justifique legalmente ese impuesto especial.

Las autoridades estadounidenses consideran que las empresas españolas le hacen competencia desleal a su industria nacional. Aluden a las ayudas de la Política Agrícola Común (PAC) que les concede Bruselas.

Por este motivo, impusieron en 2017 a las importaciones de aceituna negra española un arancel del 21,6 %. Lo elevaron al 34,7 % en 2018 con carácter definitivo. Ahora, se comienza a revertir en un proceso que aún será largo.

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