Redacción.
La Hermandad de Pasión volverá a protagonizar uno de los momentos más esperados de la Semana Santa de Sevilla este Jueves Santo, consolidando su lugar en la jornada grande.
En primer lugar, la Archicofradía del Santísimo Sacramento y Pontificia y Real de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Pasión realizará su estación de penitencia desde la Iglesia del Salvador. Así, reunirá a más de 1.700 nazarenos en un cortejo de gran solemnidad.
Además, la cofradía iniciará su recorrido a las 20:20 horas, atravesando enclaves clave como la Campana, Sierpes o la Catedral. Posteriormente, regresará al templo en torno a la 1:30 horas, completando un itinerario lleno de tradición.
Por otro lado, el cortejo seguirá un orden clásico que incluye insignias históricas, estandartes y tramos perfectamente estructurados. De este modo, se mantiene una estética sobria y fiel a sus reglas.
Asimismo, el paso de Nuestro Padre Jesús de la Pasión, atribuido a Martínez Montañés, destaca por su valor artístico e histórico. En este sentido, su talla del siglo XVII continúa siendo una referencia de la imaginería sevillana.
Igualmente, el paso procesional, iniciado en 1943, combina plata, madera y marfil en un conjunto de gran riqueza. Además, su programa iconográfico refuerza el mensaje teológico de la corporación.
En cuanto al paso de palio, Nuestra Madre y Señora de la Merced recorrerá las calles con su característico estilo neogótico. De hecho, sus bordados en oro sobre terciopelo azul constituyen uno de sus elementos más reconocibles.
Por otra parte, la imagen, realizada por Sebastián Santos en 1966, transmite un dolor sereno que conecta con los fieles. Así, se consolida como una de las dolorosas más destacadas de la Semana Santa sevillana.
Mientras tanto, la hermandad mantiene una estructura organizativa sólida, con más de 4.400 hermanos. En consecuencia, su crecimiento refleja el arraigo en la ciudad.
Finalmente, la Hermandad de Pasión reafirma su identidad a través de una estación de penitencia marcada por la elegancia, el rigor y la tradición, siendo un referente indiscutible del Jueves Santo.



