La importancia de la Enfermería de Prácticas Avanzadas para las personas ostomizadas

En el servicio de Cirugía General del Hospital Virgen Macarena se practicaron más de 250 nuevas ostomías el año pasado.

0
31

Redacción. La apertura de un estoma u orificio en la piel por el que introducir alimentos, drenar o evacuar desechos orgánicos (heces u orina) implica una intervención quirúrgica denominada ostomía. Tanto en el periodo previo a la práctica de la operación como en el postoperatorio, es clave el apoyo y la formación que brinda la Enfermería de Prácticas Avanzadas (EPA) del Hospital Universitario Virgen Macarena a las personas ostomizadas.

Los motivos para la apertura de un estoma son variados, y estos pueden ser temporales o para siempre. “Se realizan en intervenciones en las que, por alguna razón es necesario exteriorizar el contenido de una víscera hueca”, aduce Juan Carlos Gómez Rosado, doctor del servicio de Cirugía General del hospital sevillano donde el año pasado se realizaron más de 250, la mayoría digestivos.

Antes de practicarse este procedimiento quirúrgico, el paciente pasa por la consulta de ostomía de esta Enfermería especializada donde se le resuelven dudas y se les marca el lugar donde debe ir el estoma, algo básico para que luego en su día a día porten el dispositivo recolector, o bolsa, de la manera más cómoda posible.

Tras la intervención acuden de nuevo a la consulta de la estomaterapéuta para recibir educación sanitaria sobre los autocuidados que conlleva la nueva realidad, la idea es que el paciente gane autonomía. “Les entrego una guía de cuidados y les explico cómo se realiza la higiene. Elegimos el dispositivo que mejor se va a adaptar a la persona, les doy pautas nutricionales, les prevengo sobre posibles complicaciones…”, explica María Trinidad Ordóñez, enfermera especializada en personas ostomizadas del centro hospitalario.

Para aliviar el impacto psicológico que implica llevar una bolsa, desde esta consulta se promueve el colaboracionismo entre personas afectadas. “A veces ponemos en contacto a nuevos pacientes con otros que le puedan ayudar”, aduce la EPA.

El año pasado esta consulta enfermera especializada atendió más de 750 personas ostomizadas. Al principio el seguimiento es más estrecho y durante los dos primeros años tras la intervención quirúrgica se da cita cada cuatro meses. Después se espacian las citas, una vez al año, a no ser que sufran alguna complicación.

De todas formas, los pacientes, tal y como comenta Trinidad Ordóñez, pueden contar con ‘su’ enfermera especializada para cualquier duda. “Todos se van de alta con mi teléfono corporativo para que puedan llamarme en caso de necesidad”, admite la enfermera.

El Hospital Universitario Virgen Macarena, un centro concienciado con las necesidades de pacientes ostomizados

El enclave sanitario cuenta desde hace más de dos años y medio con un aseo destinado en exclusiva a las necesidades de determinados pacientes ostomizados, siendo el segundo hospital público andaluz que ofreció este servicio a personas con estomas.

Esta mejora pertenece al Plan de Accesibilidad Universal del centro sevillano en el que es una prioridad la adaptación de sus infraestructuras en función de la diversidad funcional, orgánica y sensorial de pacientes.

La adaptación de este baño ha permitido a quienes tengan estomas de evacuación de desechos, una postura natural para sus necesidades de vaciado y cambio de bolsa, facilitando un uso adecuado e higiénico de las instalaciones sanitarias.

El aseo, ubicado frente a la Unidad de Hemodiálisis de la planta baja del hospital sevillano, dispone de un distintivo diferente a los convencionales agrupando en el mismo a ambos sexos e incluyendo un dibujo de una bolsa a la altura del estómago de la figura. Este símbolo refleja que está destinado a hombres y mujeres ostomizados.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here