La jornada romántica por excelencia

Siete hermandades componen la nómina de un día en el que la nostalgia se apodera de la mayoría de los cofrades y donde El Cachorro y La O serán las últimas embajadoras de Triana.

La Virgen de la Soledad de San Buenaventura, en su paso. / Foto: Hdad. San Buenaventura

C.P.G. A las 16.25 horas inicia su estación de penitencia la hermandad de la Carretería, que toma el nombre de la calle en la que se asienta su capilla. El Cristo de la Salud, talla anónima del siglo XVII, aparece junto a las imágenes crucificadas de Gestas y Dimas, en presencia de la Virgen de la Luz y los santos varones. Lo hace en un sobrio canasto de madera de caoba oscura exornado por flores moradas y acompañado por la banda de cornetas de las Cigarreras. La Virgen del Mayor Dolor en su Soledad lucirá una saya restaurada por Manuel Solano y contará con los sones de la banda de Julián Cerdán, de Sanlúcar de Barrameda. Los elegantes nazarenos de esta corporación, fundada por el gremio de toneleros, visten túnica de cola de terciopelo azul con la cruz de Santiago sobre el antifaz. La entrada está prevista a las 21.30 horas.

La Soledad de San Buenaventura saldrá del convento del mismo nombre a las 17.55 horas. 400 nazarenos de túnica blanca de cola y antifaz negro anteceden al único paso de la corporación -el Cristo de la Salvación no procesiona-, que está exornado con rosas, hortensias, orquídeas, iris, claveles y alhelíes. Lleva el acompañamiento de la banda municipal de Mairena del Alcor. Llama la atención la cruz de guía, que reproduce la Cruz del Caño Quebrado (s. XVII), cuyo culto fue el origen de la hermandad. Regresará al convento franciscano a las 22 horas.

El Cristo de la Expiración, el Cachorro, en su paso. / Foto: Hdad. Cachorro

Casi 2.000 nazarenos componen la nómina del Cachorro. El Cristo de la Expiración, de Francisco Antonio Ruiz Gijón, sobre una canastilla dorada con guardabrisas en las esquinas y faroles, va acompañado por la banda de cornetas de Presentación al Pueblo de Dos Hermanas. La Virgen del Patrocinio -obra de Álvarez Duarte e inspirada en la anterior dolorosa, desaparecida en un incendio- procesiona a los sones de la Oliva de Salteras. Es la hermandad de mayor recorrido del Viernes Santo. Saldrá a las 15.45 horas y regresará a su capilla de la calle Castilla a la 1.20 horas de la madrugada del Sábado Santo.




Justo detrás del Cachorro irá la hermandad de la O -su parroquia se encuentra en la misma calle trianera-. Abrirá sus puertas a las 18 horas, cuando haya pasado el palio del Patrocinio. En el primero de los pasos, el Nazareno de Roldán va con una cruz de carey a cuesta sobre un canasto dorado iluminado por faroles. Tras el paso, la banda del Sol. El palio de la Virgen -advocación que hace alusión a la expectación del parto de María- lleva el acompañamiento del Carmen de Salteras. Estrena un tocado de encaje y un pañuelo. Los 750 nazarenos que conforman su cortejo visten túnica de raso morado con cíngulo morado y oro y guantes negros.

De San Isidoro saldrá a las 19.45 horas la hermandad de Jesús de las Tres Caídas -acompañado del cirineo de Francisco Gijón, considerada la mejor imagen secundaria de la Semana Santa- y la Virgen de Loreto, talla anónima del s. XVII. La cofradía deja de pasar por la Alfalfa en el recorrido de ida. Los enlutados nazarenos, con túnicas de cola y cinturón de esparto, regresan al templo de la Costanilla a las 23.30 horas. El palio de la Virgen está inspirado en un tapiz persa de la Catedral.

La Virgen de la O aguarda en su paso de palio un nuevo Viernes Santo. / Foto: Hdad. de La O

Montserrat saldrá a las 20.30 horas de su pequeña capilla de la calle Cristo del Calvario, junto a la parroquia de la Magdalena. El misterio representa una iconografía similar al de la Carretería aunque junto a los tres crucificados solo está la imagen de María Magdalena. Tras el paso, la banda de las Tres Caídas de Triana. De nuevo, la estética romántica de la jornada pues dos hermanas de la corporación representan a la Verónica, en el cortejo del Cristo, y a la Fe, en el de la Virgen. El Cristo de la Conversión ha presidido el viacrucis del Consejo de Hermandades en esta pasada Cuaresma. La Virgen luce su tradicional manto azul con bordados de castillos, leones y escudos de órdenes. Lleva el acompañamiento de la banda del maestro Tejera. La hermandad conmemora este año el 400 aniversario de la hechura del Cristo de la Conversión, nacido de la gubia de Juan de Mesa.

La Mortaja cierra la nómina de la jornada. Su cruz de guía va precedida por un muñidor, que con su doble campanilla, denominada esquilas, anuncia la llegada del fúnebre cortejo. En el paso se representa el momento en el que la Virgen de la Piedad tiene sobre su regazo el cuerpo inerte de su Hijo, tras ser descendido de la cruz. Antes, irán nueve pareja de ciriales en recuerdo de las 18 personas que, según la tradición, asistieron al entierro de Cristo. Como acompañamiento musical, la Escolanía de María Auxiliadora y un trío de capilla de oboe, clarinete y fagot. Las puertas de la iglesia del exconvento de la Paz se abrirán a las 20 horas. El cortejo está integrado por 350 nazarenos que visten túnica morada y antifaz y capa de color negro.



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