La joven sevillana Carmen Carrasco estudia y trabaja en Weymouth, al suroeste de Inglaterra

"No sé si es porque es mi primera vez viviendo fuera de mi casa y de España, pero todo lugar que he visitado en mi estancia aquí, me parece de una belleza incalculable, como si de un sueño se tratase".

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En la puerta del hotel en el que trabaja y reside.
clinica santa isabel

Rosa Brito. La sevillana Carmen Carrasco Ramírez tiene 20 años y se encuentra trabajando de camarera en el restaurante de un hotel, al suroeste de Inglaterra, al mismo tiempo que estudia para la prueba de acceso a Grado Superior.

Su madre encontró en un blog la experiencia contada por una chica que estuvo trabajando en el extranjero gracias a una agencia. Contactaron con dicha agencia y decidió irse en noviembre. Varios hoteles se interesaron por ella pero, finalmente, escogió el Moonfleet Manor Hotel en Weymouth, Inglaterra.

Weymouth, una ciudad rodeada de paz

Weymouth es una pequeña ciudad situada al suroeste del Reino Unido. El hotel en el que reside y trabaja se encuentra a poco más de 15 minutos del centro de la ciudad, en la costa oeste de la misma. “Nos encontramos rodeados de una paz y armonía intocable, portada por el conjunto de llanuras, montaña, bosques, y sobre todo una ría que desemboca en el gran Canal de la Mancha”, describe Carmen. Respecto a la gente de allí,  asegura que son muy amables y respetables, y en cuanto necesitas algo, se ofrecen a ayudar sin pensárselo dos veces.

Carmen y su familia.

Otra de las muchas cosas que le gustan de este lugar es la Isla de Portland, aparte de ser una de las partes más exóticas y envidiables de la zona, forma parte de la historia, puesto que fue un lugar importante respecto a la colonización de América, la expansión de la peste negra, la Época Georgiana y la II Guerra Mundial.

Cuando decidió y concretó la fecha y todo lo que necesitaba para irse, estaba muy asustada “al ser la primera vez que iba a vivir sola y en un país extranjero en el que nunca había estado. Para mi sorpresa, el inicio de mi nueva aventura, comenzó y siguió de una manera muy confortable. Me sentía como en casa”, apunta. Pero como todo el mundo sabe, la convivencia a veces se hace verdaderamente difícil, sobre todo cuando vives ‘alejado’ de la civilización y estás día tras día viendo y conviviendo con las mismas personas, pero con esfuerzo por parte de todos y optimismo, los problemas disminuyen e incluso llegan a desaparecer. Vive prendada de todos y cada uno de los lugares que rodean el hotel, realmente siente que no podría haber tenido más suerte respecto a la elección del hotel.

Enamorada de todos los rincones

Junto a su familia en Londres.

“No sé si es porque es mi primera vez viviendo fuera de mi casa y de España, pero todo lugar que he visitado en mi estancia aquí, me parece de una belleza incalculable, como si de un sueño se tratase. Bristol, con el ambiente universitario y de gran ciudad, que a la vez te hace sentir como en casa. Cardiff, ciudad de apariencia intelectual pero con una profunda bonita historia. Londres, tan cosmopolita como me esperaba, pero no tan grande como tal, su grandeza está en esos rincones que nadie valora en una ciudad como tal, pero que, definitivamente, enamoran. Todos los pueblos de la zona suroeste, que son tan rústicos como inolvidables, como sacados de un cuento”, se sincera.

 Recomienda vivir la experiencia

Carmen en Bristol.

Al principio tuvo un poco de dificultad con el idioma a la hora de entenderles cuando hablaban. Tienen un acento muy profundo, pero saben que los jóvenes se van a mejorar el inglés, por lo se ha sentido bastante apoyada por los ingleses en ese aspecto. Esto le ha ayudado a tener el nivel que tiene ahora.

Su idea era quedarse mínimo seis meses y después, dependiendo de cómo se viese cuando llegase el momento, quedarse más tiempo o volverse a España. En estos momentos, debido a la situación en la que nos encontramos, está todo cerrado.  Por ello, ha decidido volverse a Sevilla en cuanto haya vuelos disponibles. Pero su aventura no acaba aquí, porque piensa volver y seguir descubriendo mundo.

Se considera una persona a la que le apasiona viajar, conocer nuevas culturas, nuevos sitios por descubrir, idiomas que aprender. Pero vive completamente enamorada de todos los rincones de su país, su cultura y su gente. Echa de menos todo lo relacionado con España, sobre todo la comida.

A su manera de ver, recomienda vivir la experiencia de irse a vivir al extranjero por un tiempo, tanto como para trabajar, como para estudiar. “Aprendes a manejar tu vida. En el punto en el que me encuentro, puedo decir que te cambia totalmente y te ayuda a ver la vida desde otros puntos de vista distintos al que ya estabas acostumbrado”, afirma. Irse a vivir fuera de lo que llamaríamos nuestra zona de confort puede aterrar, “pero te abre los ojos y te enseña cosas que nunca pensaste que podrías llegar a entender. Te cambia la forma de ver las cosas. Te cambia la vida”, concluye.

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