Redacción. Castilleja de la Cuesta se prepara para un domingo de especial recogimiento. Nuestra Señora de la Soledad, titular de la Hermandad Sacramental de Santiago Apóstol, se encuentra ya dispuesta en el presbiterio del templo parroquial. La ocasión llega con motivo de la Solemne Función Principal de Instituto y del devoto Besamanos. La veneración pública podrá realizarse el domingo 15, en horario de 14:00 a 19:45 horas. Además, el acto también ha tenido continuidad en la tarde del sábado.
La priostía ha querido recuperar para esta edición un montaje de corte clásico. La Santísima Virgen se sitúa a los pies del presbiterio. Tras su imagen, unas escaleras ascienden hacia el trono. Ese recurso escenográfico alude al empíreo de Dios y enmarca el anagrama de María. Así, la composición crea una estampa solemne y muy devocional. El conjunto busca resaltar la centralidad de la Virgen y favorecer un clima de oración.
El exorno floral acompaña con sobriedad y elegancia. La ornamentación se compone de rosas, rosas de pitiminí, longiflorum, astromelias, alhelíes, estrancia y durillo (viburnum). Los tonos predominantes son blancos y varias gamas de verdes. De este modo, el conjunto gana luz y equilibrio. Además, la paleta refuerza la estética clásica buscada para el besamanos.
En cuanto a la vestimenta, la Virgen se presenta con piezas de gran valor patrimonial. Luce el manto de terciopelo negrorealizado por las Hermanas Antúnez en 1889. Porta también la toca de sobremanto del taller de Elena Caro, con diseño de Alfonso Chaves en los años sesenta del siglo XX. A ello se suma la saya de terciopelo rojo bordada en oro, igualmente del taller de Elena Caro, bajo diseño de Juan Oliver en 1952. Esta combinación aporta contraste y profundidad. También mantiene un lenguaje estético muy reconocible para los devotos.
Sobre sus sienes, la Santísima Virgen luce la corona conocida como “Grandiosa”, símbolo de su realeza universal. Además, porta joyería de especial valor devocional y artístico. Entre las piezas destacan un puñal de oro, la Medalla de Oro de la Villa de Castilleja de la Cuesta y un broche nominativo de su advocación. Estas alhajas engrandecen la presencia de la Virgen y refuerzan el carácter solemne del acto.
Con este besamanos, Castilleja revive una imagen clásica que conecta historia, fe y tradición. La Hermandad invita a hermanos y devotos a participar en esta cita. Será una oportunidad para la oración y la cercanía con la Virgen de la Plaza.



