Redacción. El nombre de la Unión Deportiva Tomares estará unido para siempre a la Copa del Rey. El estadio de la Cartuja acogió anoche un partido histórico disputado entre el conjunto amarillo y el CA Osasuna, perteneciente a la primera ronda de la Copa del Rey, puesto que el cuadro tomareño jugó, por primera vez en sus 44 años de historia, la competición copera.
Al partido pudieron asistir finalmente 300 fieles seguidores de la UD Tomares, que animaron sin cesar durante todo el choque a los suyos, encabezados por el Presidente de la entidad, Javier Falcón, que estuvo acompañado por el Alcalde de Tomares, José Luis Sanz, el Presidente de los árbitros andaluces, José María Cantalejo y el Vicepresidente del comité de entrenadores de la RFEF, Antonio Muñoz “Canito”.
El choque estuvo marcado por la gran diferencia entre ambos conjuntos, separados por cuatro categorías del futbol español, pero los de Rafa Tubío dieron todo y no bajaron los brazos en ningún momento, demostrando porque son los líderes del Subgrupo I B de División de Honor.
El Osasuna impuso la diferencia en el terreno de juego ganando por cero goles a seis, gracias a dos goles de Kike Barja y a los tantos de Roncaglia, Gallego, Saverio y Calleri. Pese a ello, cabe destacar el papel del meta tomareño Álvaro Pizarraya, que consiguió despejar varios balones, las internadas de los hermanos Buzón por cada banda, Sergio y Alejandro, el pundonor de José Ignacio y sobre todo la entrega de todos y cada uno de los jugadores, que demostraron como con corazón, los sueños son posibles.
Gran ambiente y hermanamiento con Osasuna
Los jugadores y los directivos del CA Osasuna se comportaron a la altura de una entidad centenaria y tuvieron varios detalles con el conjunto tomareño. Antes de comenzar el encuentro, representantes del equipo rojillo hicieron entrega a Manuel, utillero de la UD Tomares desde hace 40 años, de una camiseta firmada por todos los jugadores.
Además, todos los futbolistas del conjunto amarillo recibieron una camiseta firmada de su rival y dos pares de botas que sortearon entre los miembros de la plantilla. Antes de comenzar el partido, el equipo aljarafeño fue despedido por una comitiva de aficionados, que ya pueden decir que su equipo ha llegado a la élite del futbol español y han llenado a todo un pueblo de orgullo.