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Laura Campuzano, la profesora sin fronteras

Nacida en Sevilla hace 30 años, ha terminado trabajando en la provincia china de Zhejiang, ejerciendo su gran vocación de maestra.

Laura, junto con algunos de sus alumnos.

M.C.Contreras. En 2017 se conoció la historia de una profesora sevillana, Laura Rodríguez Polo, que decidió recorrer el mundo con el fin de desarrollar un proyecto para pedir que se fomente la educación infantil en lugares desfavorecidos.

La idea la puso en marcha junto a su compañera Elena Luca de Tena. El destino ha llevado a Laura a dar clases de inglés en un centro en China, y a estar incluso pendiente del brote de coronavirus que afecta a su país de adopción, aunque a ella le cogió de vacaciones en Malasia.

Laura ha terminado trabajando en la provincia china de Zhejiang. Su compañera está en Madrid, pero ambas trabajan ahora en contar en negro sobre blanco su experiencia, en un proyecto que va a buen ritmo.




Contando la historia inicial, el 16 de octubre de 2017 tomaron el primer vuelo Barcelona-Nueva Delhi, para posteriormente desplazarse a China. Ahí comenzó la aventura. Se trata de “The Upside Down Drawing Project”, como lo han denominado, para el que desarrollaron un proyecto de recogida de fondos en internet.

La profesora sevillana en uno de sus viajes.

“Nuestro objetivo era llegar al mayor número de escuelas en todo el mundo e inculcar la importancia que tiene la educación, porque no importa la cultura o el nivel socioeconómico del niño, todos tienen derecho a una Educación digna”, señala.

Todo ello desde su colegio en Castilleja de la Cuesta, donde se gestó la idea.

Laura, por cierto, es hija del torero Tomás Campuzano (nombre artístico de Tomás Rodríguez Pérez). En enero se tomó un descanso e hizo casi lo segundo que mejor sabe hacer: coger un avión. Se marchó a Malasia a descansar, y allí, junto a un compañero británico, se encontró con la noticia de que China estaba sitiada por el coronavirus.

Antes, estuvo Japón (Kyoto y Tokio), y llegó a Kuala Lumpur para irse después a Ipoh.

Con todo, le fue imposible volver a China, así que ahora se encuentra descansando su Sevilla, donde llegó este fin de semana.

Se supone que el próximo 17 de febrero tiene que volver a dar clases en su colegio chino. Por si acaso, no ha comprado el billete, esperando qué pasa en el futuro más cercano.





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