López Cabrera: 155 años del gran pintor de Cantillana

0
583
López Cabrera dominaba el color a la perfección.
clinica santa isabel
López Cabrera dominaba el color a la perfección.

M.C. Contreras. El pasado 24 de septiembre se cumplían 155 años del nacimiento en Cantillana de Ricardo López Cabrera, destacado pintor de la Escuela Sevillana. Para conmemorar este día, el Ayuntamiento de la localidad ha actualizado la reseña que Antonio García Benítez, Cronista Oficial de Cantillana, dedicaba a la vida y obra de este insigne cantillanero.

Su nombre completo era Ricardo María de las Mercedes López Cabrera. Nació, al finalizar las fiestas locales del año 1864, cuando se desarrollaban de manera diferente a las actuales porque no existían, ni la
Subida ni la Romería de Cantillana. Recuerda García Benítez que eran, exclusivamente, fervorosos rosarios de mujeres.

“En este notable pintor cantillanero se da la coincidencia, muy poco frecuente, de un buen
pintor paisajista que al propio tiempo era un excelente retratista, destacando su obra por el vigor del colorido, ante el natural y al aire libre”, explica.

Su obra es inconfundible.

Amó, ante todo, al dibujo que es a la pintura lo que a la literatura es la gramática. Fue discípulo predilecto de Jiménez de Aranda, el mejor de todos los pintores
sevillanos de la época y el más concienzudo dibujante de España. Tan predilecto fue del gran Jiménez de Aranda que se casó con una de sus hijas en 1895, como recuerda el cronista de Cantillana, que añade: “Decir que el estudio y dominio de la figura es lo que más acabadamente realizaba López Cabrera, era la que más le penetraba y le caracterizaba buscando, según críticos de la época, no el parecido, sino la identidad del personaje retratado”.

Su vida discurrió en tres etapas claramente delimitadas: La primera, hasta su marcha a Argentina en 1909. Época que transcurre formándose en Cantillana, Sevilla e Italia. La segunda etapa, la más corta, de 1909 a 1923, de exclusiva permanencia en Argentina y más concretamente en Buenos Aires.

La etapa tercera, transcurre desde el regreso a España, en febrero de 1923 hasta 1946
en que deja de trabajar por su estado de salud.

Una imagen del pintor trabajando.

“Todas estas etapas estuvieron cargadas de labor, energía y entusiasmo recibiendo en todas ellas algunos triunfos profesionales, honestamente obtenidos pero también, en
ninguna tampoco faltaron sinsabores, contrariedades y amarguras. A nuestro artista le sobraban, ciertamente,
las cualidades que entorpecen y retardan todo medro personal: la generosidad, la despreocupación, la modestia la sinceridad y la sencillez. Finalmente decir que tenemos datadas 110 publicaciones con respecto al maestro López
Cabrera que hacen referencias a exposiciones, estudios artículos, notas, valoraciones, actividades artísticas, homenajes, etc…”, subraya el pintor de Cantillana.

Añade que el trabajo fundamental para conocer al artista es la biografía realizada por su hijo, José López Jiménez, bajo el seudónimo de Bernardino de Pantorba, escritor y crítico de arte, miembro de la Real Academia de Bellas Artes de Sevilla y de la Hispanic Society of America.

Esa biografía se titula “El pintor López Cabrera. Ensayo biográfico y crítico”, publicada en Madrid en 1966 por Compañía Bibliográfica Española, en cuyo texto se acompañan 67 ilustraciones de la obra del pintor.

Falleció en Sevilla con 85 años de edad, el 7 de enero de 1950.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here