Redacción. La Fundación SGAE presentó en 2024 el Premio SGAE de Humor Miguel Gila, instaurado con el objetivo de reconocer anualmente la aportación y legado de los profesionales del monólogo de humor. En su segunda edición, el galardón ha ampliado sus categorías incluyendo el mejor espectáculo de la temporada y señalando el talento emergente, resultando ganadores: Manu Sánchez con su espectáculo Entregamos, como mejor monólogo de humor de la temporada 2025, Leo Harlem, en la categoría de honor por toda su trayectoria profesional; y Javier Corral con su espectáculo Abrazolamp! 2 (Acorralado) en la categoría revelación.
La segunda edición de los Premios SGAE de Humor Miguel Gila 2025 se entregará el próximo lunes 26 de enero en una gala, conducida por Goyo Jiménez (primer ganador de la categoría de honor en 2024) que tendrá lugar en los Teatros Luchana de Madrid (c/Luchana, 38) a partir de las 19.30 horas.
El jurado ha estado formado por los profesionales Manu Badenes, Eva Cabezas, Goyo Jiménez, Manel Lucas y Marta Martínez, ampliamente versados en la intersección entre las tablas, los telones, los micros y las pantallas.
Mejor espectáculo Premio SGAE Miguel Gila 2025
El espectáculo Entregamos del presentador y cómico Manu Sánchez ha sido designado por unanimidad como el Mejor espectáculo de monólogo de humor Premio SGAE Miguel Gila 2025. «Estoy tremendamente feliz y muy orgulloso por el equipo, el proceso y el público que está llenando cada teatro. Es un regalazo», explica al recibirlo. «Sin lugar a dudas, el espíritu de Miguel Gila ha estado presente en toda la confección de Entregamos. Él es un referente, el espejo en el que nos miramos todos los comediantes».
El sevillano, que ha desarrollado una amplia carrera televisiva en Canal Sur, la radio y algunos programas televisivos nacionales y reconocido por su compromiso con la identidad andaluza, recibe este premio por su último show, un canto a la vida y a aprovechar cada segundo del presente, con tono ácido y que aborda las ironías cotidianas con su espectacular visión e ingenio. «Esta autoficción lleva mucha comedia, pero también va cargada de una verdad dolorosa e incómoda. Nace de un salto al abismo que ha sido sanador, liberador y terapéutico», reflexiona. «La comedia es mucho más potente cuando va cargada de contrastes y este espectáculo nos hace pasar por muchas emociones, pero, sin lugar a dudas, el humor es la gran herramienta para ponerle al mal tiempo buena cara. Morirse de risa es una de las mejores maneras de morir, pero vivirse de risa es mejor».



