Redacción. Más del 80 % de la población sexualmente activa se contagiará del virus del papiloma humano (VPH) en algún momento de su vida. Así lo afirma la doctora Gema García García, especialista del Servicio de Ginecología del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa, en Sevilla.
Estas declaraciones se producen en el marco del Día Mundial contra el Cáncer, que se conmemora el próximo 4 de febrero. En este contexto, la especialista subraya que el VPH es la infección de transmisión sexual más frecuente en ambos sexos.
Además, el VPH es responsable de prácticamente el 100 % de los casos de cáncer de cuello de útero. Este tumor constituye el tercer cáncer ginecológico en incidencia y mortalidad, solo por detrás del de endometrio y ovario.
No obstante, la doctora García García aclara que la mayoría de las infecciones por VPH se eliminan de forma espontánea. Sin embargo, algunos casos de infección persistente pueden evolucionar hacia lesiones precancerosas.
En ausencia de seguimiento y tratamiento adecuados, estas lesiones pueden derivar en cáncer de cuello de útero. Por este motivo, la especialista insiste en la importancia de la prevención y la detección precoz.
En este sentido, destaca que el cáncer de cuello de útero sigue siendo un problema de salud relevante. Sin embargo, también es uno de los tumores más evitables en la actualidad.
Según explica, el conocimiento de su causa, ligada al VPH, junto con la disponibilidad de una vacuna eficaz y programas de cribado, permite prevenir la mayoría de los casos. Aun así, persisten deficiencias en educación sanitaria.
Asimismo, la especialista advierte sobre las desigualdades sociales y geográficas en el acceso al cribado. Estas circunstancias contribuyen a que se sigan diagnosticando casos evitables.
En cuanto a la vacunación frente al VPH, la doctora subraya que su impacto ya es evidente. De hecho, ha demostrado una alta efectividad en la reducción de infecciones y cánceres asociados.
Además, recomienda la vacunación tanto en hombres como en mujeres, a cualquier edad. El VPH también se relaciona con cáncer de ano, orofaringe, pene, vagina y vulva.
Por otro lado, la especialista muestra su preocupación por la difusión de información errónea en redes sociales. Por ello, insiste en la necesidad de acudir a fuentes sanitarias fiables.
Actualmente, el cribado incorpora la detección del VPH junto a la citología, lo que permite una alta sensibilidad diagnóstica. Finalmente, la doctora defiende un abordaje multidisciplinar, especialmente en mujeres jóvenes, para atender el impacto físico y emocional del diagnóstico.



