¿Por qué el cementerio de Aznalcóllar es distinto a todos los de España?

Su origen puede estar en torno a 1248, cuando Sevilla se rindió a los árabes y comenzó una convivencia de lenguas y religiones.

El cementerio se encuentra situado en la parte alta del pueblo.

M.C. Contreras. Encontrar una zawiya en un cementerio es algo que sólo es posible en España en la localidad sevillana de Aznalcóllar, que guarda en su camposanto un tesoro arquitectónico con siglos de antigüedad.

Un impresionante edificio que intenta volver a su esplendor, una zawiya heredada de los árabes única en Andalucía y una de las pocas que se conservan en toda Europa.

Se trata de una construcción que desde el siglo XVIII es la capilla del cementerio de San Sebastián, y que forma parte un camposanto que es en sí un rareza, ya que no es un lugar de enterramientos “plano”, sino que su ubicación en una antigua colina desde la que se divisa todo el pueblo hace que haya tenido que crecer a tres alturas, pegado además a las casas que se han ido acercando a él con el paso de los años.




Nada más entrar en la zawiya lo primero que llama la atención es el deterioro del suelo de madera colocado en una restauración hace casi 14 años, que tapa el original: “la idea que tenemos es cambiar este suelo por uno transparente, de forma que la gente no pise el primero que tuvo, pero sí lo pueda ver todo el que entre”, destaca el alcalde, Juan José Fernández.

A media altura, una escalera conduce a la cúpula, y desde allí se divisa todo el pueblo, y todo simplemente porque algún árabe de clase alta decidió que se levantase este monumento en torno a su tumba hace casi un milenio, porque la fecha exacta de su construcción no está clara.




Su origen puede estar en torno al 1248, cuando Sevilla se rindió a los árabes, pero comenzó entonces una convivencia de lenguas y religiones, y se cree que algunos de aquellos mudéjares fueron los encargados de la construcción, un edificio misterioso, del que sí se sabe que lo que hoy día queda en pie es solo una parte de la zawiya original.

Envuelta en todo ese halo de misterio, ha conseguido sobrevivir en pie como una de las obras más destacadas del gótico-mudéjar en la provincia de Sevilla, y tal es su belleza que incluso la Reconquista la mantuvo en pie, y en torno a ella se construyó la nueva iglesia de Aznalcóllar, que se derribó cuando se construyó la actual, pero la zawiya siempre siguió en su sitio.

El impresionante monumento llama la atención de cualquier persona que acude al camposanto.

Incluida en una guía. La Diputación de Sevilla la ha incluido en la guía que, a través de Prodetur, recoge el impacto cultural, artístico y arquitectónico del gótico-mudéjar, con edificios que se conservan en pie y que hablan por sí solos del paso de los siglos entre el XIII y el XVI en los cuatro puntos cardinales de la provincia.

La guía explica que el mudéjar “puede interpretarse como un complejo fenómeno artístico bifronte: el derivado de los contactos, interrelaciones y conflictos entre el arte hispanomusulmán y los sucesivos estilos cristianos acogidos y desarrollados en la Península Ibérica”, y es tal el impacto que 58 de los pueblos de la provincia sevillana tienen resquicios de ese estilo en sus calles.

Tal es su belleza que el cementerio de Aznalcóllar fue seleccionado en un concurso que buscaba el más bonito de España en cinco modalidades distintas: mejor camposanto, mejor monumento, mejor historia, mejor iniciativa medioambiental y mejores actividades paralelas en sus instalaciones.

Se trató de un concurso organizado por la revista Adiós Cultural, especialista del sector funerario, para la que un jurado de expertos seleccionó 80 candidaturas de 45 localidades pertenecientes a 22 provincias de 12 comunidades autónomas, en un certamen en el que Andalucía, Valencia y Cataluña fueron las comunidades que más candidaturas presentaron.



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