Redacción. El Hospital Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla refuerza el abordaje de las patologías del suelo pélvico con tecnología de estimulación electromagnética. Esta herramienta permite favorecer la recuperación funcional en pacientes seleccionados, especialmente en determinados casos de incontinencia urinaria y debilidad muscular.
El suelo pélvico cumple funciones esenciales para la calidad de vida. Interviene en la continencia urinaria, el soporte de los órganos pélvicos y la función sexual.
Cuando pierde capacidad funcional, pueden aparecer problemas que afectan de forma directa a la vida cotidiana. Entre ellos figuran pérdidas de orina, incontinencia fecal, descenso de órganos pélvicos, dolor o dificultades en la función sexual.
La doctora Teodora Lucanu, especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla, advierte de que estos síntomas no deben normalizarse. Según explica, algunas personas dejan de correr, bailar, viajar o mantener relaciones sociales por miedo a sufrir una pérdida de orina.
La especialista insiste en que la incontinencia no debe asumirse como algo inevitable por haber tenido hijos o por cumplir años. Por ello, destaca la importancia de consultar y recibir una valoración adecuada.
Para la rehabilitación y fortalecimiento del suelo pélvico, el sillón EMSELLA utiliza un campo electromagnético focalizado de alta intensidad. Esta energía, conocida como HIFEM, estimula la zona pélvica y ayuda a restaurar el control neuromuscular.
La tecnología provoca contracciones intensas y repetidas de la musculatura pélvica. Según la doctora Lucanu, el objetivo es generar contracciones similares a las de los ejercicios de Kegel, pero con una intensidad y frecuencia que no pueden reproducirse de forma voluntaria.
Una de las principales ventajas del tratamiento es su carácter no invasivo. Las sesiones duran aproximadamente 30 minutos y se realizan con la persona sentada y completamente vestida.
La estimulación electromagnética genera contracciones supramáximas del suelo pélvico sin necesidad de anestesia, agujas, sondas vaginales ni cirugía. Además, no requiere periodo de recuperación posterior.
El paciente puede retomar su actividad cotidiana inmediatamente después de la sesión. Habitualmente se plantea un ciclo de varias sesiones, con frecuencia alrededor de seis, aunque el protocolo se adapta a cada caso.
La doctora Lucanu subraya que la selección del paciente resulta fundamental. Como recuerda, un problema de suelo pélvico no constituye por sí mismo un diagnóstico.
Antes de iniciar cualquier tratamiento es necesario realizar una historia clínica y una valoración adecuada. Esta evaluación permite decidir si la tecnología se emplea como vía principal o como complemento de la fisioterapia.
No todos los problemas del suelo pélvico se deben a una musculatura débil. En algunos pacientes ocurre lo contrario, con una musculatura excesivamente contraída o hipertónica, lo que exige un abordaje diferente.
Aunque su indicación más conocida se relaciona con la incontinencia urinaria y la debilidad del suelo pélvico en mujeres, la estimulación electromagnética también puede estar indicada en hombres.
En concreto, puede resultar útil en determinados problemas de continencia tras una cirugía prostática. Siempre debe aplicarse dentro de una valoración médica individualizada.
La especialista destaca que lo importante es diseñar un tratamiento ajustado a cada paciente. Para ello, cada herramienta debe utilizarse solo cuando realmente está indicada.
La incorporación de EMSELLA refuerza el abordaje integral que ofrece el Hospital Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla. El centro combina distintas alternativas terapéuticas, desde rehabilitación hasta tratamientos médicos y quirúrgicos.
Finalmente, el Hospital Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla apuesta por un diagnóstico preciso y un tratamiento personalizado del suelo pélvico. El objetivo es devolver al paciente función, continencia y calidad de vida.



