Redacción. Tras la función solemne en su honor, María Santísima de las Angustias ha quedado expuesta en Solemne besamanos al pie del altar donde se celebró su Triduo. La imagen recibe así la veneración de sus fieles en un ambiente de recogimiento y profunda devoción.
La Santísima Virgen viste una saya blanca de raso bordada en oro y sedas de vivos colores. La pieza procede de una valiosa casulla del siglo XVIII. Su adaptación fue realizada por su camarera, Guadalupe Raves, y la donaron los hermanos Antonio Casablanca, Francisco Betanzos y Francisco Conde.
Como tocado, porta una mantilla de blonda española de seda tipo Goyesca del siglo XIX. Sandra Cordero la donó en 2021. Este encaje, profundamente español, marcó el estilo de la Virgen en la segunda mitad del pasado siglo y realza especialmente su belleza.
Estrena además unos puños antiguos de blonda de seda, donados por Gabriel Ferreras. El pañuelo que sostiene es un magnífico encaje de punto de aguja del siglo XIX, que aporta delicadeza al conjunto.
A modo de toca luce la icónica mantilla de aplicación de Bruselas, también del siglo XIX. La donó la Duquesa de Peñaranda y constituye una de las piezas más reconocibles de su ajuar. Completa el conjunto el manto azul pavo bordado por Carrasquilla y la corona de oro de Manuel Seco, referentes indiscutibles del patrimonio de la Hermandad.
Entre las alhajas destacan el broche antiguo de brillantes donado por su cuadrilla de costaleros y el broche isabelino de la familia Casablanca. También resplandece la Cruz de zafiros de Gabriel Ferreras y el rosario antiguo de ágatas donado por el grupo joven en 2023.
La Hermandad busca reforzar el aire conventual que la caracteriza desde sus orígenes. Por ello, ha situado en las credencias dos fanales del siglo XIX con flores realizadas con conchas naturales. Estas piezas muestran un virtuosismo digno de contemplación pausada.
Las flores de concha, junto a las de talco y tela, inspiran los ramos naturales que adornan a la Virgen. La que es Flor de las Flores vuelve a convertirse en consuelo para quienes depositan en Ella sus Angustias. En este solemne besamanos, la devoción se funde con la historia y el patrimonio, reafirmando la identidad espiritual de la corporación.



