Un estudio del Virgen del Rocío, elegido entre las mejores iniciativas farmacéuticas

El objetivo principal de esta investigación, que aún está activa, es evaluar el beneficio de un programa multidisciplinar de conciliación de la medicación en pacientes quirúrgicos.

El objetivo principal de este estudio, que aún está activo, es evaluar el beneficio de un programa multidisciplinar de conciliación de la medicación en pacientes quirúrgicos.

Redacción. El programa de conciliación de medicación de pacientes de alto riesgo operados por cáncer colorrectal recibe el premio Mejores Iniciativas de la Farmacia de Correo Farmacéutico

La medida propone mejorar la conciliación de los medicamentos que estos pacientes toman por otras patologías antes de entrar en el quirófano, con el objetivo de reducir las posibles complicaciones e incrementar su seguridad

Este programa del Hospital Virgen del Rocío en Sevilla ha sido elegido como una de Las Mejores Iniciativas de la Farmacia del Año 2018 de Correo Farmacéutico, en el apartado de Atención Farmacéutica y Educación Sanitaria.




El objetivo principal de este estudio, que aún está activo, es evaluar el beneficio de un programa multidisciplinar de conciliación de la medicación en pacientes quirúrgicos. Para ello, se analizará el impacto de esta intervención en la estancia media y la incidencia de complicaciones perioperatorias.

La suspensión temporal de algunos fármacos en el periodo preoperatorio resulta crucial porque aumentan los riesgos de la cirugía e interaccionan con medicamentos anestésicos. Sin embargo, esto puede comprometer el adecuado control de patologías no relacionadas con la indicación quirúrgica, precipitando la aparición de síntomas y el empeoramiento de la enfermedad de base. Por otra parte, durante el periodo postoperatorio, una vez que el paciente recupera la tolerancia oral, la ausencia en muchos casos de protocolos de reincorporación de la medicación crónica hace que sean frecuentes los retrasos o las omisiones injustificadas en la toma de medicamentos.




En el estudio, se han incluido pacientes de ‘alto riesgo’, es decir, pacientes polimedicados, pluripatológicos, diabéticos y/o con enfermedad médica avanzada para los cuales resulta fundamental un control exhaustivo de la medicación en las fases pre y postquirúrgica.

El equipo asistencial que trabaja en este programa lo componen farmacéuticos especialistas en Farmacia Hospitalaria, médicos especialistas en Medicina Interna y cirujanos especializados en Coloproctología de la Unidad de Cirugía General. Estos últimos se encargan de la obtención del listado completo de pacientes con intervención quirúrgica programada en la semana próxima y la identificación de los pacientes de ‘alto riesgo’.

El programa de conciliación se activa durante la semana previa a la intervención quirúrgica, cuando los farmacéuticos elaboran una propuesta de conciliación a partir de la lista de medicación domiciliaria del paciente mediante consulta de prescripción en receta XXI, hoja de preanestesia y la realización una entrevista telefónica con el paciente y/o cuidador principal.

A continuación, los internistas revisan la información clínica del paciente junto con la propuesta de conciliación, de forma que cuando el paciente ingresa, todo el personal sanitario que lo atiende dispone de la lista de medicación crónica conciliada y adaptada al acto quirúrgico en el programa de prescripción electrónica del centro. Tras el postoperatorio y durante todo el tiempo que dure la hospitalización, los pacientes reciben seguimiento por parte de médicos internistas, además del habitual llevado a cabo por los cirujanos.

La evidencia muestra que los programas dirigidos a mejorar las transiciones asistenciales que demuestran mejores resultados son los que combinan diversas estrategias y están basados en el trabajo multidisciplinar de diversos profesionales sanitarios centrados en la persona y la evaluación integral de sus necesidades, contexto, variables y preferencias. Por ello, los profesionales esperan que los resultados que se deriven de este estudio realcen el trabajo del equipo multidisciplinar en la conciliación de la medicación, lo que por otro lado supone una mejora extraordinaria en la salud del paciente al tiempo que tiene un papel importante en la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.

Según Ana Belén Guisado, profesional de la Unidad de Farmacia del Hospital Universitario Virgen del Rocío, “consideramos que los pacientes deberían recibir una atención integral y compartida ya que, además del estrés propio de la intervención, las transiciones asistenciales son momentos de gran vulnerabilidad para pacientes quirúrgicos pluripatológicos, polimedicados y/o con enfermedades crónicas”.

Así, los primeros resultados sugieren que la ausencia de un manejo adecuado de estas situaciones puede suponer el empeoramiento de enfermedades que a priori estaban controladas además de una peor evolución postquirúrgica. No obstante, la publicación de resultados definitivos se prevé en un año. La atención farmacológica que reciben los pacientes incluidos en esta iniciativa se centra en la prevención de descompensaciones de enfermedades crónicas: diabetes mellitus, insuficiencia cardíaca, cardiopatía isquémica, neumopatías crónicas con disnea de moderados-pequeños esfuerzos, hepatopatías avanzadas y enfermedad renal crónica.

Además, pretenden un buen control los valores de tensión arterial y glucemia antes y durante el acto quirúrgico. Este parámetro resulta de gran importancia ya que es una práctica avalada por estudios clínicos como medida efectiva de prevención las infecciones en el sitio quirúrgico.



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