18 julio 2026
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Un estudio descarta el matadero de elefantes de Torralba

Investigadores de la Universidad de Sevilla y el CENIEH han reanalizado más de 4.000 restos del yacimiento soriano.

matadero de elefantes
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Redacción. Un nuevo estudio científico ha cambiado la interpretación histórica del yacimiento de Torralba, en Soria. La investigación descarta que este enclave funcionara como un matadero de elefantes, tal y como se había defendido durante décadas.

El trabajo ha sido realizado por Laura Sánchez-Romero, de la Universidad de Sevilla, y Alfonso Benito-Calvo, del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, CENIEH. Además, se ha publicado en la revista Archaeological and Anthropological Sciences.

La investigación plantea que Torralba representa un complejo palimpsesto arqueológico. Es decir, el yacimiento se formó mediante múltiples procesos naturales y humanos a lo largo del tiempo.

Según el nuevo análisis, los homínidos no tuvieron un papel dominante en la acumulación de restos. Al contrario, la actividad humana parece haber sido oportunista y limitada.

Durante más de un siglo, Torralba ha ocupado un lugar central en los debates sobre el comportamiento humano primitivo. En especial, desde las excavaciones de los años sesenta, cuando aparecieron numerosos restos de elefantes junto a herramientas de piedra.

A partir de aquellos hallazgos, algunos arqueólogos interpretaron el enclave como prueba de caza y desmembramiento de grandes mamíferos. Sin embargo, el nuevo estudio apunta a una historia mucho más compleja.

Los investigadores han reconstruido la ubicación espacial de más de 4.000 restos registrados. Entre ellos, figuran 1.541 huesos, 428 artefactos líticos y 1.678 piedras.

Para ello, el equipo ha utilizado Sistemas de Información Geográfica y técnicas de análisis espacial. También ha aplicado georreferenciación de mapas, análisis de densidad, geoestadística y estudios de orientación.

Los resultados indican que el registro arqueológico estuvo condicionado por procesos geológicos y deposicionales. La presencia de fallas, movimientos de sedimentos y perturbaciones posteriores afectó de forma notable al depósito.

Asimismo, las principales concentraciones de huesos presentan patrones distintos a las acumulaciones de piedra cercanas. Por ello, podrían corresponder a eventos deposicionales separados.

El estudio también ha recuperado documentación inédita de las excavaciones dirigidas por F. Clark Howell entre 1961 y 1963. Estos archivos incluían mapas, fotografías en diapositivas, secciones estratigráficas, catálogos y notas de campo.

El acceso a este material fue posible gracias al profesor Tim D. White, del Human Evolution Research Center de la Universidad de California en Berkeley. Actualmente, los archivos se encuentran depositados en el CENIEH, en Burgos.

El reanálisis de Torralba demuestra el valor de las herramientas digitales en la arqueología actual. El estudio abre nuevas perspectivas sobre el Pleistoceno Medio europeo y revisa una de las interpretaciones más influyentes sobre la conducta humana primitiva.

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