Un taller musical para que los más pequeños investiguen con frutas sonoras

'Invernadero de experimentación musical', un taller interactivo musical para los más pequeños, el 9 de febrero en Mamafante y Papaposa.

'Invernadero de Experimentación Musical' en una de sus ediciones anteriores.
‘Invernadero de Experimentación Musical’ en una de sus ediciones anteriores.

M. M. Este sábado 9 de febrero, de 12.00 a 14.00 horas, en Mamafante y Papaposa (Calle Fray Diego de Cádiz, 11), una cafetería con espacio especialmente dedicado a las familias, proponen un taller interactivo musical: Invernadero de Experimentación Musical, recomendado para niños y niñas mayores de 4 años, en el que aprender jugando a llevar el ritmo, a investigar con frutas sonoras y otros elementos cotidianos que se sumergen en un universo musical que les es ajeno a través de la tecnología, dando paso al juego a partir de diferentes sonidos, timbres e interacciones.

Una demostración directa de las posibilidades sonoras y la creación de nuevos timbres, con las  nuevas tecnologías aplicadas al campo de lo musical. “El taller mezcla juego e innovación, al utilizar instrumentos que no son los típicos. “Lo que más sorprende es ver cómo cuando planteamos un ejercicio, y lo vamos complicando más y más, los niños y niñas lo van desarrollando, van encontrando el ritmo… y lo mejor son sus caras: cuando ven cómo suena algo que habitualmente no suena, esas caras no tienen precio”,  explican los gaditanos Calde Ramírez (Musik Komite) y Antonio Pérez (Escuela del Ruido), ambos músicos y formadores, que crean este proyecto “con el objetivo principal de que los participantes puedan visualizar o captar la música como una forma de expresión y  desarrollo personal que carece de límites y reglas a nivel creativo”.

Un taller interactivo de música para los más pequeños.
Un taller interactivo de música para los más pequeños.

“La idea es que a partir de las nuevas tecnologías, como sensores, controladores, ordenadores… hacemos ejercicios de ritmo, de tempo, y de distintos tonos musicales, a partir, por ejemplo, de frutas, verduras, o cualquier tipo de elemento más cotidiano que normalmente no suena, y que gracias a sensores conectados, suenan”, detalla Calde Rodríguez, al tiempo que añade: “Nuestra filosofía al crear el taller es que no haya límites musicales. De esta forma, igual que utilizamos un Theremin, utilizamos una pandereta, o un xilófono… nos gusta transmitir a los más pequeños las infinitas posibilidades disponibles que existen para hacer música, utilizando instrumento que van desde una guitarra a un sensor, así como las posibilidades que da la interacción con las nuevas tecnologías”.




La propuesta de Invernadero de Experimentación Musical va mucho más allá a través del juego, y se adentra también en la historia de los instrumentos, dando a conocer algunos que para los más pequeños (y también para muchos de los mayores) pueden ser totalmente ajenos. “Aparte de los sensores con las frutas, llevamos otros instrumentos como el Theremin o el Vocoder”, explica Calde, y detalla: “El Theremin es un instrumento que tiene una antena y funciona por ondas magnéticas: suena sin tocarse. Es el primer instrumento eléctrico de la historia, surgió antes que las guitarras eléctricas incluso ya empezaron a hacer composiciones clásicas con él”.

Reserva de plazas. Las plazas son limitadas, y pueden reservarse por correo electrónico. El precio es de 10 euros por personas. Desde Mamafante y Papaposa indican que la cafetería estará abierta únicamente para los acompañantes al taller infantil.

 



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