Valme afianza su eficiencia en el cáncer de ovario

El hospital sevillano dispone de un equipo multidisciplinar, integrado por una decena de especialidades médicas y enfermería, con excelentes resultados en salud.

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Redacción. Cambiar el curso de una enfermedad con elevada mortalidad, el tumor de ovario, es el reto de un grupo multidisciplinar de profesionales del Hospital Universitario de Valme que en el año 2016 se constituyó para luchar contra la que se sitúa en la primera causa de muerte por cáncer ginecológico y cuyo logro se mide en incremento de supervivencia y calidad de vida de las afectadas. El carácter organizativo de este equipo de trabajo, en el que intervienen de forma coordinada una decena de especialidades médicas y enfermería correspondientes a cada fase del proceso, lo convierten en un modelo de abordaje eficiente constatado por sus excelentes resultados en el control de la progresión de la enfermedad.

Esta experiencia clínica se ha trasladado a la comunidad médica-enfermera a través de la organización del I Curso de Manejo Multidisciplinar de la Carcinomatosis Peritoneal de Origen Ovárico. El Comité Organizador del mismo está compuesto por la ginecóloga Isabel Gasca Collado, los cirujanos Virgilio Ruiz Luque y María Luisa Ruiz Juliá junto a los oncólogos Carlos Robles Barraza y José Fuentes Pradera. Celebrado en el Colegio de Médicos de Sevilla, ha despertado gran interés y ha contado con 140 especialistas inscritos de toda Andalucía.

Cáncer de ovario

Pese a que el cáncer de ovario es el quinto tumor más frecuente diagnosticado en mujeres, con mayor incidencia entre los 45 y 75 años, constituye uno de los más letales debido principalmente a que suele cursar sin síntomas en sus etapas iniciales, dificultando el diagnóstico precoz. Este hecho provoca que se presente en estadios avanzados en un 80% de los casos, conduciendo a una alta probabilidad de diseminación abdominal que se traduce en un mal pronóstico y en una elevada mortalidad. Las estadísticas reflejan la tasa de incidencia 10,8 en mujeres españolas, falleciendo por este tumor en nuestro país unas 1.900 mujeres al año.

La implicación multidisciplinar como fortaleza de una respuesta eficaz

El tumor avanzado o metastático en la zona abdominal es lo que técnicamente se denomina `carcinomatosis peritoneal´; es decir, la diseminación de nódulos tumorales malignos procedentes de un tumor primario de origen ginecológico o digestivo. Precisamente, la unión de la inexistencia de un diagnóstico precoz en el cáncer de ovario junto a la elevada probabilidad de diseminación peritoneal de éste en ausencia de síntomas hace que su origen sea el de mayor porcentaje entre los detectados en el Hospital Universitario de Valme en este ámbito.

En consecuencia, este centro apostó por un abordaje multidisciplinar cuya trayectoria avalan los resultados, subrayando la ginecóloga Isabel Gasca al respecto que “el éxito de nuestro equipo radica en basar la optimización de los resultados en implicar a los distintos perfiles profesionales en cada uno de los pasos frente a una enfermedad que no permite demoras”.

Por su parte, esta jornada surge con la iniciativa de visualizar la fortaleza del trabajo multidisciplinar en un proceso de salud tan complejo y de pronóstico infausto como es la metástasis peritoneal de origen ovárico. Según los organizadores de este evento, “el valor añadido de esta jornada es aunar el conocimiento y la aportación de cada una de las especialidades intervinientes en esta enfermedad; en lugar de la habitual celebración de foros científicos monográficos por especialidades aisladas”.

Paralelismo con la organización hospitalaria

En virtud de ello, la estructura de la jornada hace un paralelismo con la organización de la que dispone el Hospital Universitario de Valme en el abordaje de este proceso. Por un lado, está el bloque diagnóstico, con la participación de anatomía patológica y radiología intervencionista. En el ámbito quirúrgico nos encontramos con cirujanos, ginecólogos, anestesiólogos y enfermería de quirófano. Los endocrinos y nutricionistas colaboran en la optimización de pacientes tras estas complejas cirugías; mientras que en la recuperación postoperatoria intercede el servicio de cuidados intensivos y plantas de hospitalización. Y desde Oncología Médica, eje de todo el proceso, intervienen sus especialistas con tratamientos antes y/o después de la intervención, aunando esfuerzos contra una enfermedad de inicio grave, pero sobre la cual los especialistas mantienen que se puede virar su curso.

La jornada ha sido inaugurada por la directora gerente del Área de Gestión Sanitaria Sur de Sevilla, Mª Jesús Pareja, junto a los jefes de los servicios de Cirugía, Oncología y Ginecología del Hospital Universitario de Valme: Pablo Parra, Manuel Chaves y Rosa Ostos, respectivamente.

Una veintena de mujeres se benefician anualmente de este abordaje asistencial en el Hospital de Valme

La carcinomatosis peritoneal ha estado considerada como un estadio terminal, cuyo pronóstico se ha optimizado con el desarrollo de nuevas técnicas quirúrgicas y quimioterápicas. En el caso del hospital sevillano, este avance se ha unido a su abordaje multidisciplinar para pasar en unos años de cirugías paliativas a cifras que superan el 80% de supervivencia a los 48 meses.

Cada año esta patología afecta en el área sur de Sevilla a 25 pacientes con una media de edad de 57 años, las cuales son seleccionadas cuidadosamente para un tratamiento individualizado. El Hospital Universitario de Valme centra su objetivo principal en conseguir la resección de toda la enfermedad visible para lo cual se precisan cirugías radicales de alta complejidad. Cuando a priori la resección de toda la enfermedad no es posible, se opta por la administración de tratamiento quimioterápico para conseguir este mismo objetivo.

En el abordaje terapéutico, destacar la avanzadilla protagonizada este centro en diferentes innovaciones. Es el caso de la aplicación de la quimioterapia intraperitoneal, implantada en este hospital sevillano en el año 2015. Técnica compleja cuya efectividad es mayor frente a la quimioterapia intravenosa. Consiste en completar el tratamiento quirúrgico con un tratamiento quimioterápico administrado a través de un catéter directamente intraperitoneal. Asimismo, desde el año 2019 este centro dispone en su cartera de servicios de la modalidad de tratamiento HIPEC (Quimioterapia Hipertérmica Intraperitoneal). Un procedimiento  laborioso centrado en la cirugía radical a la que se añade durante el acto quirúrgico la administración de quimioterapia regional directa a alta temperatura (hasta un máximo de 43 grados).

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