Redacción. La rehabilitación tras ictus da un paso decisivo en el Hospital Universitario Virgen del Rocío con la puesta en marcha de nuevas instalaciones para fisioterapia precoz. Este avance se integra en el proyecto Ictus-Educa y permitirá atender antes a los pacientes que necesitan recuperación funcional tras sufrir un accidente cerebrovascular. Además, refuerza un modelo asistencial más completo, humano y centrado en la persona.
La rehabilitación temprana resulta clave después de un ictus. No solo ayuda a recuperar capacidades físicas. También mejora el bienestar psicológico y favorece una recuperación más global. Por eso, el nuevo espacio permitirá trabajar desde el inicio no solo la movilidad, sino también aspectos emocionales y sociales que influyen en la evolución del paciente.
El nuevo gimnasio está situado en la antigua Unidad de Día. Se encuentra en la planta de hospitalización de Neurologíay de la Unidad de Ictus, en la primera planta del Hospital de Traumatología y Rehabilitación. Este espacio cuenta con equipamiento específico para responder a las necesidades de personas que han sufrido un ictus.
Entre los materiales disponibles figuran pesas libres y bandas de resistencia, muy útiles para ejercicios de fortalecimiento y tonificación. También hay pelotas de ejercicio para trabajar la estabilidad y el tronco, así como un bipedestador que ayuda a mejorar la incorporación y la posición de pie. De esta forma, el gimnasio ofrece recursos pensados para una intervención funcional y progresiva.
Además, el espacio dispone de dispositivos para la terapia de manos y brazos. Incluye elementos que mejoran la coordinación mano-ojo, barras paralelas y asas de mano para reforzar la fuerza y la coordinación de las extremidades superiores. A ello se suman equipos como el electroestimulador y el neurotrack, orientados a la terapia de piernas y brazos. Así, la recuperación puede abordarse de forma más completa desde las primeras fases.
Desde el Servicio de Neurología del hospital se subraya la importancia de este avance. El doctor Francisco Moniche, jefe del servicio, recuerda que el ictus es una de las principales causas de mortalidad y discapacidad. Por eso, mejorar la funcionalidad y la calidad de vida de quienes lo han sufrido constituye una prioridad para la Unidad de Ictus.
El material del gimnasio ha sido adquirido con fondos de la Sociedad Andaluza de Neurología y donado al hospital. Esta colaboración ha permitido impulsar un recurso muy valioso para la recuperación durante la hospitalización y para una transición más eficaz hacia la etapa posterior.
Otro pilar del proyecto es la escuela para pacientes y familias, puesta en marcha en junio de 2024. Estas sesiones buscan empoderar a los cuidadores mediante formación práctica y apoyo profesional. En ellas participan enfermería, una enfermera gestora de casos, un fisioterapeuta, una logopeda y una trabajadora social.
La formación aborda el reconocimiento de señales de alarma, los factores de riesgo, el correcto manejo de la medicación, la importancia de la fisioterapia precoz y las necesidades nutricionales. También ofrece pautas sobre seguridad en el hogar, prevención de caídas, estrategias de comunicación y afrontamiento del estrés del cuidador. Así, rehabilitación tras ictus significa en el Virgen del Rocío una atención más integral, preventiva y orientada a mejorar la vida de pacientes y familias.



