Redacción. Desde 2021, el Hospital Virgen del Rocío ha desarrollado un programa de cirugía cardíaca mínimamente invasiva. Hasta la fecha, se han intervenido 100 pacientes, de los cuales 24 son pediátricos. Los resultados han sido sobresalientes, con corrección de defectos cardíacos, recuperación precoz y supervivencia del 100%. Todos los pacientes presentan un buen desempeño cardiovascular a medio y largo plazo.
El programa fue impulsado por el Dr. Antonio González Calle y coordinado por el Dr. José Miguel Borrego, director del servicio de Cirugía Cardiovascular. El hospital ha contado con la colaboración de Cardiología, Anestesiología, Perfusión, Enfermería y la UCI, garantizando un enfoque integral.
La cirugía mínimamente invasiva busca reducir el trauma quirúrgico. Esto disminuye riesgos y facilita una recuperación más rápida. El enfoque incluye incisiones más pequeñas, manejo anestésico avanzado, técnicas de perfusión modernas y protocolos de fast-track, que promueven la rehabilitación temprana y fisioterapia inmediata.
En pacientes pediátricos, se emplean diferentes técnicas según tamaño y procedimiento: cirugía endoscópica, robótica o acceso transaxilar con visión directa. La perfusión pediátrica requiere adaptaciones específicas: reducción del volumen de cebado, cánulas más pequeñas y drenaje venoso activo, además de asistencia tecnológica para coordinar al equipo quirúrgico.
Los beneficios del programa son claros: menor dolor postoperatorio, inflamación reducida, menos complicaciones y estancias hospitalarias más cortas. Los pacientes se despiertan de forma precoz y retoman sus actividades habituales rápidamente.
La innovación en cirugía cardíaca pediátrica del Virgen del Rocío consolida al hospital como referente nacional en técnicas mínimamente invasivas. Además, demuestra cómo la colaboración interdisciplinar y los avances tecnológicos pueden transformar la experiencia quirúrgica y mejorar la vida de los pacientes más jóvenes.



