Jaime Palop: «Hay agua para todos, si, pero el semáforo está en ámbar»

El consejero delegado de EMASESA vislumbra un horizonte próximo en el que la gestión inteligente del agua, la robotización y automatización de los procesos productivos asegurarán la máxima eficiencia.

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J.A. de Mora. Atender a las necesidades de los sevillanos sin que se ponga el semáforo del agua en rojo es un objetivo en el que Jaime Palop Piqueras (Valencia, 1959) trabaja cada día. Pero lo hace en lo táctico y también con perspectiva estratégica, de ahí la energía aplicada al diseño e implementación del Plan Emasesa 2030-Transformación digital. Así, está en marcha la campaña #OBJETIVO90, con el reto de reducir el consumo de los 116 litros por habitante y día actuales, a 90. Ese marco de trabajo basado en los ODS tiene la particularidad emergente de un contexto preocupante de sequía. Gestionar este escenario, dar información sobre la gestión de la sequía, es misión esencial de Palop y su equipo.

Ingeniero del Año 2018

Técnico reputado, que fue nombrado ‘Ingeniero del Año 2018‘ por la demarcación andaluza del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, Jaime Palop tiene la máxima responsabilidad ejecutiva de la Empresa Municipal del Agua de Sevilla desde 2016.

Le precede a este crucial desempeño una dilatada experiencia profesional, formando parte del Cuerpo Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Propenso a asumir responsabilidades, en su camino fue director general de Obras Hidráulicas de la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía, presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y director gerente de la Agencia Andaluza del Agua.

Nos encontramos, por tanto, con quien quizá sepa más de agua, no ya de Sevilla, sino del conjunto de Andalucía. El agua, un ámbito que a todos los concierne y del que dependemos de forma esencial. Sin agua no hay vida, sin agua no hay economía, sin agua no hay nada. De ahí lo imprescindible de que su gestión sea eficaz y, particularmente, eficiente.

Comandando, por tanto, la neurálgica empresa de aguas de Sevilla, tiene la amabilidad de atender a nuestras preguntas.

Operario de Emasesa, en sus instalaciones.
-Hagamos un análisis retrospectivo. Si nos situamos, por ejemplo, en hace 30 años, ¿cuáles son los hitos fundamentales que hacen distinta a la Emasesa actual de la de entonces?

-Obviamente, la experiencia que tenemos ahora no la teníamos entonces. Emasesa ha ido evolucionando con los tiempos, pasando de una gestión reactiva a una proactiva, más moderna, marcada por un escenario de cambio climático que nos ha hecho ajustar los parámetros en clave de eficiencia. Ahora tenemos una sensibilidad ecosocial más marcada, una responsabilidad como motor de reactivación económica tras los duros años que ha dejado la pandemia, una clara apuesta por la digitalización y por situar al usuario en el centro, una nueva gobernanza…

-… y prospectivo ¿Cuál es el escenario operativo que vislumbra en el horizonte para Emasesa? De los ámbitos actuales con margen de mejora ¿cuales entiende que, al cabo de 15 años, por ejemplo, se encontrarán en una situación óptima? ¿Cómo ve a la Emasesa de entonces?

-La veo digitalizada, más sostenible, más eficiente. Confiamos en que, a esas alturas, y gracias a nuestro plan de digitalización, la implantación de la tele-lectura haya permitido mejorar la relación con nuestros usuarios, por ejemplo. Los contadores inteligentes permitirán obtener información a tiempo real y avisar de posibles lecturas anómalas, o fugas, o escoger los periodos de facturación, entre otras ventajas.

-También tendremos en marcha una gestión inteligente de la red, ya que vamos a mejorar la sensorización de las redes de abastecimiento y saneamiento, lo que permitirá conocer mejor el caudal y la calidad del agua que circula.

-Habremos perfeccionado la robotización/automatización de los procesos productivos, principalmente la potabilización y la depuración, lo que, de nuevo redundará en la calidad del servicio y en su eficiencia.

-¿Hay agua para todos? ¿Está encendido el ámbar del semáforo o el rojo?

-Sí, hay agua para todos, pero el agua es un recurso muy escaso, de hecho, cada vez más. El semáforo está en ámbar y si entre todos reaccionamos evitaremos que en el futuro sea rojo. Por ello, entre otras razones, hemos diseñado el Plan EMASESA 2030.

-¿El sistema de embalses que abastece a Emasesa para prestar sus servicios es suficiente?

-No, la presente sequía pone de manifiesto que no. Hoy sabemos que las soluciones futuras no pasan por tener más embalses, por lo tanto, se deben basar en gestionar mejor el agua actual y mejorar la calidad de los ecosistemas, que son los que producen el agua que consumimos.

-De los sectores productivos, grupos de interés de Emasesa como clientes, ¿Cuáles ve más comprometidos con la idea de la sostenibilidad en el ámbito del agua?

-Vemos un gran compromiso a nivel general. Es evidente que los distintos sectores productivos y la población en general han adquirido a lo largo de los años una cultura del ahorro y la gestión eficiente. El resto consiste en seguir ahorrando y reduciendo el consumo de agua y eso es tarea de todos, por eso tenemos en marcha la campaña #OBJETIVO90, en la que marcamos el reto de reducir el consumo de los 116 litros por habitante y día actuales, a 90.

-Comentaba anteriormente el Plan EMASESA 2030, ¿de qué hablamos exactamente?

-De la hoja de ruta a seguir durante esta década. Un plan estratégico que nos marca los objetivos a cumplir durante los próximos años y que ha contado en su diseño con la participación ciudadana. Objetivos como la transformación digital para mejorar la atención y accesibilidad de nuestros canales de atención, la gestión inteligente de la red, la aplicación de la ciencia ciudadana para medir los hábitos de consumo de los ciudadanos, la actualización de las infraestructuras y la utilización de energías limpias, … En definitiva, alcanzar un modelo de gestión más resiliente y eficiente.

-¿Hay respuesta –positiva, activa- a la invitación a la participación de las personas en el diseño y la implementación de Emasesa 2030?

-Por supuesto, positiva y activa, ambas. En EMASESA contamos con el Observatorio del Agua, un órgano asesor y de participación integrado por representantes de nuestros grupos de interés, especialistas y personal de EMASESA que nos ayudan a establecer y evaluar nuestra gestión. Esta gobernanza participativa ha sido clave para el diseño del Plan.

-¿Qué pilares de confianza deberían sustentar las expectativas de cumplimiento de los objetivos de dicho plan?

-Sin duda alguna el mayor pilar en el que nos sustentamos es nuestra experiencia en la gestión del agua, que roza ya las 5 décadas. Nuestro modelo de gestión está muy consolidado y, en este sentido, contamos con reconocimiento nacional e internacional. Pero queremos, debemos ir más allá, para adaptarnos a las nuevas necesidades sociales y ser resilientes. No hay que olvidar que el agua es un bien escaso, especialmente en el marco de cambio climático en el que nos encontramos, por ello debemos trabajar por y para ser lo más eficientes posibles en nuestra gestión y seguir convirtiendo las expectativas en realidades.

-En su condición de ingeniero, si no se dedicase al agua ¿qué otra temática le hubiese gustado abordar profesionalmente?

-Me apasionan las infraestructuras verdes y en concreto, los parques metropolitanos, seguramente me hubiera dedicado a eso.

-Una empresa pública, aunque pública es una empresa. Usted ha estado en el lado de la administración en sentido estricto, ocupando muy diversos cargos relacionados con el agua. ¿Le ha cambiado en alguna medida la perspectiva en este tiempo que lleva en ‘el otro lado’, en el de la empresa?

-Sí, en una empresa pública los costes deben estar totalmente aquilatados. Los despilfarros o los grandes errores tendrían un correlato en la factura del agua, lo que podría ser un drama para muchas familias. La gestión presupuestaria ha de ser irreprochable y exquisita.

 

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