
Ana Rodríguez. Violeta Jiménez de las Cuevas tiene 31 años y es de la localidad sevillana de Palomares del Río, aunque desde hace algún tiempo su lugar de residencia está a varios cientos de kilómetros de su tierra natal. Actualmente, la sevillana vive en Cork, una ciudad al sur de Irlanda, aunque también ha residido bastante tiempo en la portuguesa Coimbra. En total, siete años fuera de España que le están aportando una enorme experiencia profesional, además de grandes vivencias, amigos y la oportunidad de aprender idiomas.
Licenciada en Periodismo, tras acabar la carrera decidió estudiar Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad de Cádiz. En la tacita de plata encontró un empleo de reportera en una cadena de televisión local donde trabajaba por las mañanas, tomando por las tarde un tren a Jerez para acudir a sus clases.
Aunque le apasionaba lo que hacía, siempre había tenido la inquietud de pasar una temporada en el extranjero, así que aprovechando las posibilidades de intercambio que ofrecen las universidades españolas, inició un viaje que, sin saberlo, sería el comienzo de su nueva vida.
– ¿Por qué decidiste irte fuera?
– Siempre había querido irme de Erasmus, por lo que cuando tuve la oportunidad eché los papeles y me fui a Coimbra (Portugal) a hacer mi último año de Publicidad y Relaciones Públicas. ¡La experiencia de Erasmus fue increíble! La libertad de vivir fuera de casa por primera vez, el descubrimiento de ese país tan bonito llamado Portugal y la suerte de estar más madura y disfrutar de lo que estaba aprendiendo ¡fueron los tres ingredientes que convirtieron esta experiencia en inolvidable! Eso…. y todas las fiestas y amigos que hice. Tanto me gustó Portugal que, tras terminar la Erasmus, conseguí un puesto en la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios en Porto y allí estuve casi un año más. Tener la oportunidad de trabajar organizando eventos nacionales e internacionales como la Fashion Week de Portugal ¡fue una experiencia increíble! Por fin estaba trabajando de lo que tanto había soñado: relaciones públicas en una gran empresa.
– ¿Qué pasó entonces? ¿Por qué cambiar de país?
– Aunque estos meses fueron maravillosos, pronto me di cuenta de que si quería progresar en mi carrera necesitaba aprender inglés. Lo noté porque en todos los eventos que realizábamos con las cámaras de comercio extranjeras los clientes más importantes hablaban la mayoría en inglés, por lo que yo me quedaba solo con el mercado portugués y español. Decidí entonces meterme en una academia a aprender inglés, pero entre el portugués y el español… ¡cada vez que intentaba hablar inglés me hacía un chimichurry y me salía portugués! ¡Horroroso! Una de mis amigas, que por aquel entonces vivía en Irlanda, me convenció de que la única manera de aprender inglés era yéndose a un país de habla inglesa. Así que me armé de valor y me fui a Cork a empezar de cero. Con poco dinero, menos inglés, pero muchas ganas. ¡Comencé una aventura que ha cambiado por completo mi vida!

– ¿Por qué Irlanda?
– Decidí venirme a Irlanda porque cuando estaba en primero de carrera hice un curso de verano en Galway y el país me resultó amable y acogedor, por lo que, como ya lo conocía, decidí venirme aquí.
– ¿Cómo fueron tus primeros tiempos allí?
– El primer año no fue fácil. Trabajé de casi todo mientras iba por las noches a clases de inglés. Creo que es importante que si estás pensando en irte al extranjero tengas en cuenta que siempre hay un periodo de adaptación hasta que realmente aprendes la lengua en el que tendrás que remangarte y trabajar de lo que sea. Muchos extranjeros llegan pensando que encontrarán en un mes trabajo de lo que han estudiado y todos ellos vuelven a casa tras tres meses ¡frustrados, sin ahorros y sin haber disfrutado del país! La buena noticia es que, si consigues aprender inglés y pasas esa etapa, ¡se te abre un mundo de posibilidades y rápidamente consigues avanzar en tu carrera!
– ¿Cómo te fue a ti en este sentido?
– Irlanda está llena de multinacionales americanas donde hablar más de una lengua es un requisito fundamental, por lo que si aprendes inglés los españoles lo tenemos fácil. Apple, Facebook, Amazon, Airbnb… tienen su sede europea en Irlanda. Así, después de aprender inglés, conseguí trabajo en Airbnb y ahora trabajo en una farmacéutica americana (Eli Lilly), en el departamento de eventos.
– ¿Cómo es Cork?
– Es una ciudad al sur de Irlanda, la segunda ciudad más grande después de Dublín, aunque comparada con las ciudades españolas es pequeñísima, con 120.000 habitantes. Para mí es una ciudad llena de encanto, con su rió, sus casitas de colores, pequeña pero con todo lo necesario. ¡Tiene un encanto especial!
– ¿Cómo son Irlanda y sus habitantes?
– Irlanda es un país maravilloso, no por sus museos o monumentos (que tiene pocos, le llaman la isla despoblada por la cantidad de irlandeses que tuvieron que irse del país debido la hambruna de la patata. Es el único país que tiene más nativos viviendo fuera que en el mismo), sino por su gente. Los irlandeses son muy parecidos a los españoles: humildes, buenas personas, alegres, les encanta estar en familia y socializar. Son las personas más amables del mundo y siempre están dispuestos a ayudarte. ¡Es imposible no quererlos! ¡Tan maravillosos son que me he echado un novio irlandés!

– ¿Cómo es un día cualquiera de tu vida en Cork?
– Me levanto a las siete porque a las ocho empiezo a trabajar hasta las cuatro. Sobre las cuatro y media llegó a la ciudad y, o quedó con mis amigas para un cafelito, o voy a clases de inglés (always improving) o ¡hago la compra! Luego llego a casa, preparo la cena, duchita y cama a ver alguna serie. Algunos fines de semana, aprovechamos mi novio y yo para descubrir nuevos lugares. ¡Cogemos la mochila y nos vemos de senderismo! También quedamos con los amigos en el pub (como buenos irlandeses).
– ¿Cuál es tu lugar favorito de Cork?
– Me encanta el parque más grande de la ciudad, que se llama Fitzgerald Park, porque está pegado al río y cuando hace sol toda la gente se pone en el césped con sus toallas a pasar la tarde leyendo o haciendo picnics.
– ¿Cuáles son tus planes?
– En un futuro no muy lejano ¡quiero volver a España! Me encanta mi país, estoy muy orgullosa de ser española y me encanta nuestra cultura, nuestra manera de expresarnos, de ser abiertos y ¡hablar sobre nuestras emociones y sentimientos! Me encanta nuestra manera de disfrutar de la vida, valorando lo que es realmente importante: ¡la familia y los amigos! Creo que los españoles somos maravillosos y vivir en el extranjero me lo ha confirmado: ¡somos humildes, muy trabajadores y abiertos! ¡Estamos muy preparados y somos luchadores y constructivos! ¡Tenemos que estar orgullosos de nosotros!
– ¿Cuáles son, a tu parecer, los pros de vivir en el extranjero?
– Las nuevas oportunidades, nuevas maneras de entender el mundo, te vuelve más resolutivo ya que con menos herramientas que un nativo tienes que solucionar situaciones. Valoras la amistad verdadera, pues aquí tus amigos se convierten en familia. Aprendes mucho de otras culturas, de los irlandeses su generosidad y ayuda incondicional, así como el arte de ser diplomático.
– ¿Qué es lo que más echas de menos de Sevilla?
– Mi familia, tengo cinco hermanas, así que ¡imagínate como echo de menos las comidas familiares los domingos en casa! Y El Salvador, cervecear con mis amigas en la plaza más bonita del mundo en un día soleado, ¡qué en Sevilla es siempre!
– Muchas gracias Violeta