Rafael González Graciani: “Los jóvenes de ahora preferimos fijarnos en lo que nos une”

Este sevillano de diecinueve años preside el Comité Nacional del European Youth Parliament, donde da voz a las inquietudes y necesidades de los jóvenes españoles.

El próximo curso lo hará en la prestigiosa Universidad de Berkeley, en California.

V.G.MCon dieciséis años las preocupaciones de Rafael González ya rondaban temas como la educación, la multiculturalidad o la solidaridad entre los pueblos. Su compromiso y activismo le llevaron el pasado mes de septiembre a conseguir uno de sus primeros propósitos: presidir el comité español del Parlamento Europeo de los Jóvenes. 

El European Youth Parliament es una organización apartidista centrada en el debate y la educación informal, que cada año involucra a más de 30.000 personas. Promueve los ideales europeos de la solidaridad y el compañerismo y redacta propuestas legislativas centradas en los jóvenes. Rafael es el encargado de dar voz en Europa a este sector de la población española.

El sevillano cursa el segundo año de Derecho y Relaciones Internacionales en la Universidad Carlos III de Madrid. Tiene muy claro que quiere dedicarse a la diplomacia y, por si su currículum no fuera ya lo suficiente brillante, el próximo curso lo pasará en la prestigiosa Universidad de Berkeley (California), gracias a una beca que solo otorgan a una decena de estudiantes en toda España.




-¿Cómo surge la oportunidad de presidir el Comité Español?
-Gracias a mi colegio (San Francisco de Paula), hace tres años tuve la oportunidad de participar en esta organización en Málaga, a la que acuda como un chavalito muy perdido. Me gustó y el año pasado decidí presentarme a presidir el Comité de España. Me dije que por qué no llevar yo las riendas de la organización aquí, donde hay 300 jóvenes de 16 a 25 años, todos gente muy inquieta y curiosa a la que no le gusta quedarse en su casa viendo series sino hablar, dar sus opiniones y hacer activismo.

El Parlamento Europeo de los Jóvenes es una entidad apartidista y de debate.

-¿Cuáles son tus tareas como presidente?
-No hago algo directamente, pero me encargo de que todo vaya bien. Este año por ejemplo hemos organizado 11 eventos, donde se han involucrado más de 600 chavales y más de 100 colegios de toda España. Hemos organizado también el evento nacional, pues este año se celebra en verano en Valencia la sesión internacional, el evento cumbre donde los 40 comités nacionales se juntan, con sus 300 delegados. También suelen asistir comisarios, el presidente y la portavoz del gobierno. Intentamos que los jóvenes puedan transmitirles sus inquietudes da tú a tú, porque aunque seamos jóvenes tenemos mucho que decir.




-¿Qué objetivos te has marcado durante la presidencia?
-Llegar a más instituciones. Como organización hemos crecido mucho interiormente. Este año quería hacer menos eventos pero que llegaran a más instituciones, con más apoyo del sector privado. También quiero que Valencia vaya lo mejor posible, siendo nuestro principal escaparate. Y sobre todo que los chavales se sientan realizados y apoyados, que con sus pasiones y dudas podamos ayudarles y darles voz.

La organización lucha por dar voz a las propuestas de los jóvenes e incentivar su participación.

-En alguno de los debates e intercambios que organizáis, ¿recuerdas alguna idea o propuesta que te sorprendiera especialmente?
-Siempre hay muchas ideas que chocan, la mayoría porque son muy jóvenes y piensas “cómo ha pensado eso con esta edad”. Por ejemplo lo del Interrail, un programa de la UE con el que te coges un tren y viajas por Europa. Hace tres años costaba dinero y nos parecía caro, creíamos que la idea no conseguía lo que pretendía, que era promover Europa entre los jóvenes, pues lo hacía solo entre las clases altas. Desde el Parlamento Europeo se elaboró un gran proyecto intentando distribuir los recursos para hacerlo gratis. Otra idea que me sorprendió fue la iniciativa ciudadana europea, por la cual si conseguías un millón de firmas (entre ellas alguien de cada estado miembro), podías promover una ley de cara a la Comisión Europea. Nosotros la redujimos a 750.000 firmas. Siempre hay ideas bastante innovadoras, pero nosotros más que proponer, que también, lo que intentamos es ver qué está yendo mal, hacer el diagnóstico y solucionarlo. Ahora mismo creo que hay mucho más que solucionar que añadir a la bolsa.

-A pesar de ser una organización apartidista, ¿confluyen intereses políticos en el Parlamento?
-No tenemos una postura política como organización, pero los ideales siempre están de fondo. Respetamos las distintas posturas, no somos ningún partido, eso es lo más bonito. Cuando nos sentamos a charlar a veces surgen discrepancias, pero podemos hablar de todo, no es como se ve en la tele. Yo creo que los jóvenes de nuestra generación preferimos fijarnos en lo que nos une antes que en lo que nos separa. Siempre hay cosas en las que coincidir.Si no nos ponemos de acuerdo estaremos dando un paso adelante y luego otro hacia detrás.

Graciani afirma que el inmovilismo muchas veces está relacionado con la falta de motivación en los centros.

-¿Qué debilidades presenta el sistema educativo español?
-En Andalucía el paro juvenil está siempre alrededor del 47%, las tasas de fracaso escolar en España son del 21%, en Andalucía uno de cada cuatro niños no llega a cuarto de la ESO. Los políticos apelan a otras cuestiones cuando lo primero que tienen que construir es un pacto nacional de educación con una selectividad única que nos iguale a todos. Por ejemplo, cuando llegué a la universidad en Madrid me sacaron a la pizarra para que hiciera una integral y no sabía. También creo que falta valores como el respeto, la perseverancia, la pasión por lo que te gusta, que no sea solo estudiar sino utilizar la teoría. En la organización intentamos que el país se construya desde la educación. En España hay mucho capital humano pero no se sabe sacarle partido.

-Actualmente ¿cuáles crees que son los grandes retos de la educación a nivel europeo y español?
-En Europa uno de los retos es conocer qué es Europa, hoy en día para los jóvenes es algo que esta ahí flotando. La abstención en las elecciones es muy grande. Uno de nuestros objetivos es promocionar Europa, cómo se hace, cómo influye en tu vida, saber qué es y cómo nos puede ayudar.  Creo que el desinterés por Europa viene del desconocimiento. En España, muchos de los jóvenes que están tirados en su sofá creo que no es por culpa de ellos, sino porque no se les ha sabido motivar, se les ha dicho “métete en el cuarto a estudiar un libro” y se le ha enseñado la caja de herramientas pero no cómo utilizarla. En los países nórdicos se valora mucho más la curiosidad y la experimentación que memorizar. Otra cosa es el inglés, aquí se habla dos horas a la semana y es un inglés de libro, en otros países europeos tiene un manejo mucho mayor y más práctico.

El joven defiende el multiculturalismo como uno de los pilares básicos de la educación europea.

-¿Qué implica el sentimiento de pertenencia e identidad europea que defendéis en la organización?
-Yo valoro especialmente el multiculturalismo. Se puede aprender mucho de cómo tu amigo belga ve el mundo. En la educación, gracias a Europa un chaval se puede ir a otro país europeo a estudiar de Erasmus. Y también creemos mucho en los valores que construyen la UE: la identidad europea, la solidaridad, el compañerismo, la diversidad. El lema de la UE es “Unidos en la diversidad” y España debería ahora más que nunca fijarse en eso, en cómo países que hace unas décadas sufrían una guerra ahora se dan la mano porque saben que ninguno de ellos solo va a ser más fuerte que todos juntos.

-¿Apostáis por una educación más práctica?
-Apostamos por la educación informal (peer to peer o entre iguales). Se trata de una organización hecha para jóvenes y por jóvenes, no hay empresas ni adultos detrás. Nosotros cuando damos charlas abrimos la clase, no usamos ningún tipo de tarima, intentamos que el estudiante sea protagonista, que sea un diálogo y una formación práctica. De qué te sirve saber los tratados de la UE si no sabes debatir sobre ellos. Nos importan la curiosidad, el empoderamiento… Cuando una persona abre la mente esta ya no vuelve a ser igual de pequeña que era antes.

Rafael González Graciani. / Foto: Colegio Internacional de Sevilla San Francisco de Paula.

-¿Cómo te surge el interés por la UE?
-Gracias a la oportunidad que me dio mi colegio de participar en la organización, me inspiró mucho su forma de ver la vida: el activismo. Descubrí una cosa que me llenaba, que era despertar pasiones e inspirar a otros chavales. Yo encontré ahí mi pasión con 16 años, esta después me llevó a la que quería que fuera mi carrera, que espero que después me lleva a lo que quiero que sea mi profesión y esta a lo que quiero que sea mi vida. 

-¿Qué mensaje lanzarías a los jóvenes que pueden leer este texto?
-Que siempre intenten buscar algo que les llene. Que no se queden parados, el inmovilismo no les va a llevar a nada. Ve a clase, ten inquietudes e interésate por ellas. Palpa un poco la realidad. La educación que tenemos hace que seamos inmovilistas porque nos sentamos cinco horas en una silla, pero hay que romper esas barreras. También les diría que tengan pasión y sean positivos, si encuentran lo que les llena, que lo expriman al máximo. Y por último, que tengan curiosidad y aprovechen que estamos en una tierra de oportunidades: lo que no hagamos con esta edad no lo vamos a hacer nunca.



Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.