Reciclar durante el confinamiento, y protegiendo a los profesionales

La Mancomunidad ‘Campiña 2000’ ha puesto en marcha dos planes para garantizar la seguridad de los trabajadores y la de la población de los siete municipios que atiende.

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Carmen González. La Mancomunidad ‘Campiña 2000’ ha puesto en marcha dos planes para garantizar la seguridad de los trabajadores y la de la población de los siete municipios que atiende.

La primera parte de esta actuación contempla la recogida de residuos durante la crisis sanitaria del coronavirus, separada de los residuos sólidos urbanos que genera la población. 

La presidenta de la Mancomunidad, Teresa Jiménez, acompañada del vicepresidente, Miguel Ángel Martín, han presentado en rueda de prensa estas medidas, en una convocatoria que han iniciado trasladando el sentimiento de pesar por las familias de las personas que han fallecido por esta enfermedad.

Se trabaja con normalidad

Jiménez ha dicho que el trabajo diario en la Mancomunidad continúa con normalidad, “implementando diferentes medidas que garantizan que este servicio se siga prestando en los siete municipios, y cumpliendo directrices marcadas por otras administraciones y protegiendo la salud de los trabajadores”.

De esta forma, se ha establecido un plan especial de recogida en los siete municipios que forman la mancomunidad, junto con uno denominado de “contingencia” que se ha trazado junto a la concesionaria Urbaser para “responder a la necesidad de adoptar las máximas medidas para proteger a los trabajadores”.

Entre esas medidas están recoger de forma independiente los residuos urbanos ordinarios. Y, por otro lado, los procedentes de centros de salud, hospitales, residencias de ancianos y los generados por el servicio de ayuda a domicilio. Para ello, los siete ayuntamientos, en “un gran esfuerzo” han repartido contenedores por todos estos centros de trabajo para recoger en ellos el material desechable de los equipos de protección individual (EPIS).

Trabajo coordinado

Los ayuntamientos mancomunados se siguen ocupando de la recogida de basura ordinaria porque está considerada una actividad “esencial”, según el decreto del estado de alarma establecido por el Gobierno central. Estos residuos ordinarios “entran como antes en la planta y se tratan de manera automática en cumplimiento del plan de contingencia y siguiendo las directrices de la recogida selectiva que se realiza en el complejo ambiental”, explica la presidenta.

A su vez, la recogida que se realiza de los contenedores con residuos “potencialmente peligrosos” no se tratan, van directamente al vertedero “sin que los trabajadores realicen ninguna manipulación”.

Miguel Ángel Martín apunta que la única diferencia es que se ha eliminado la parte de que los empleados realizaban en el triaje. “Estos trabajadores van recuperando a mano una parte los productos que son susceptible de valorizar e intentan que se recupere lo máximo posible y que solo quede el residuo orgánico, que va al vaso del vertedero”.

Los esfuerzos ahora se centran en los trabajos de limpieza y equipos protectores, EPIs. “No hay que olvidar que los trabajadores de la planta viven en los pueblos de la Mancomunidad y si alguno enferma llegaría a su casa y de paso a los pueblos, lo que supondría un problema de salud pública”.

Confinamiento ha supuesto más reciclaje

Como dato interesante, el vicepresidente de la Mancomunidad ha puesto sobre la mesa las cifras de reciclaje en el mes de marzo, cuando ha comenzado el confinamiento de la población en sus viviendas.

La empresa concesionaria del servicio de reciclaje, Urbaser, ha hecho las modificaciones necesarias en la planta para que “sigamos recuperando el material reciclado en una línea ascendente”. En marzo, ha aumentado el índice de reciclaje en los envases un 8 %, en un 4 % el papel cartón y un 2,80 % en vidrio, “teniendo en cuenta que en las últimas dos semanas están cerrados bares y restaurantes”.

La Mancomunidad ha repartido material sanitario en la comarca.

Los dos responsables de la Mancomunidad Campiña 2000, que está formada por los municipios de Arahal, Marchena, Morón de la Frontera, Lantejuela, Paradas, La Puebla de Cazalla y Osuna, coinciden en afirmar que estos municipios “están teniendo importantes dificultades para llevar a cabo los servicios básicos porque se han tenido que enfrentar a gastos imprevistos”.

15.000 euros en material sanitario

Por eso han querido contribuir como entidad supramunicipal y “arrimar el hombro” comprando material sanitario para el servicio de Ayuda a Domicilio o de otros trabajos municipales igual de necesarios de los siete municipios que gestionan.

Con un presupuesto de 15.000 euros, han comprado 5.000 batas, 2.500 guantes y 150 gafas protectoras, lo que se suma más los equipos de protección para sus trabajadores. “Con las gafas protegen los ojos que son uno de los principales vectores de contagio”, apunta Miguel Ángel Mártín.

No hay que olvidar que esta labor es para los representantes del órgano gestor “una responsabilidad” sobre los 105 mil vecinos que reúnen los siete municipios que forman parte de la Mancomunidad.

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