Ana Pérez García: “El Colegio San José Obrero es un centro de oportunidades”

Quince proyectos divididos tanto en la Educación Infantil como en la Primaria, han sido parte de su éxito para promover la formación de manera inclusiva y fuera del aula.

Es un centro educativo integrador, en donde los conocimientos se ponen en práctica de manera divertida para los niños. Foto: Cortesía C.E.I.P San José Obrero,

Adriana Ciccaglione. En La Macarena Norte justo en la barriada El Cerezo, cercano al hospital universitario y a la basílica, se encuentra otro templo pero de la educación en el sentido más amplio de la palabra, porque a través de la metodología innovadora trabajan con proyectos integrados, e inclusiva, ya que cuentan con niños de más de 34 nacionalidades diversas.

Con el lema Hacia una educación del Siglo XXI Escuelas que inspiran’ el C.E.I.P San José Obrero, abre sus puertas a los niños, mediante “una serie de planes, proyectos y programas que le dan sentido y autonomía. El conjunto de estos programas y el proyecto curricular marcan el camino inclusivo, nuestra filosofía intercultural, desarrollada en los últimos años”, dicen en los objetivos de la institución.

“Buscamos el punto de encuentro entre las culturas y de los puntos que tienen en común, nunca de las diferencias. Hay más de 34 nacionalidades, hay alumnado del asentamiento chabolista y lo que queremos es integrarlos a todos”, dice emocionado el profesor de Educación Física, poeta y con alto compromiso en el desarrollo social, David Villaraviz.




Mientras que Ana Pérez García, Jefa de Estudios del C.E.I.P San José Obrero, manifestó, “es una institución muy dinámica, el 60% del alumnado pertenece a esas 34 nacionalidades diversas que están en nuestro colegio. Es un centro de difícil desempeño, sólo hay 6 de este tipo en Sevilla. Y se denomina así por la zona en la que estamos, y porque hay familias que cuentan con pocos recursos. Lo que nos hace más fuertes, ya que precisamente esto para nosotros en vez de una debilidad es una fortaleza, ya que estos estudiantes se integran de muy buena forma en todos los planes y programas”.

Son 15 proyectos entre la Educación Inicial y Primaria, más todos los que se van creando en las voces del alumnado, profesorado y los representantes. Foto: Cortesía David Villaraviz.

La institución se fundó a principios de los años ’70. Cerca de 400 alumnos integran la Educación Infantil y Primaria, niños, niñas entre 3 hasta 12 años de edad. En cuanto a los docentes, la plantilla es de 29 profesores, pero el centro cuenta con la intervención de personal de otras entidades, organismos, personas que desean compartir experiencias y replicarlas, y hacen de este espacio un verdadero lugar del conocimiento común.

Proyectos sociales. Son quince proyectos, quizás un poco más. Sólo hace falta de voluntad, tanto del profesorado, como de alumnos e incluso de representantes, para que salgan ideas y ponerlas en práctica por su impacto educativo y social.

En Educación Infantil están los siguientes planes: Proyecto musical de la Fundación Baremboin-Said¸ Cuentos, Prehistoria, Los Animales, Flamenco y Jornadas Culturales.

“Todos son importantes y emblemáticos. El Proyecto musical de la Fundación Baremboin-Said, trabajan con los niños y las niñas los ritmos musicales a través de instrumentos, cantos y actividades”, explicó Pérez García.

El Proyecto Educación Compensatoria, es para personas migrantes, de otras comunidades como la chabolista, y se ofrece de manera permanente. Como su nombre lo indica sirve para compensar o nivelar.

En la Educación Primaria tienen los siguientes planes: Proyecto Aprendizaje Servicio: Qué bonito es mi cole; Emociónate, Músicas & del mundo, Proyecto Creciendo en Salud, Proyecto Bibliopatio, Proyecto MuAC (Muestra Anual de Comunicación); E-Twinning T-shirt; Flamenco, Smile, Plataforma Discovering European Union y Semana Cultural.

Siempre invitan a personas, para que compartan sus experiencias y motiven al alumnado. Foto: Cortesía David Villaraviz.

“Con el Proyecto Creciendo en Salud tenemos varias aristas como el Frutometro, en el cual los niños deben llevar una vez a la semana frutas y desayunar con estos alimentos, pero ya hay pequeños que han adquirido este hábito por más días. Eso se le va contabilizando y el final del mes, se les otorga una medalla o un diploma a quienes hayan consumido más frutas”, explica la profesora Ana Pérez García.

Mientras que el profesor David Villaraviz, comenta sobre Sanjo-chef, otro hijo de este proyecto. “Nos dieron el Premio Migraciones de la junta de Andalucía en 2018 por este plan. Trabajamos los hábitos de vida saludables, pero también conocemos los platos típicos de las diversas nacionalidades. Es decir unimos lo que es la interculturalidad, el conocimiento de la cultura gastronómica en la unidad educativa”.

Se hacen recetarios, así como un Mercadillo solidario en el cual se promueve el trueque, las personas deben llevar 1 kilo o litro de cualquier alimento, mientras los alumnos ofrecen las artesanías y manualidades realizadas por ellos. Al final, lo que se recauda se lo donan al Banco de Alimentos.

Integración. Promueven la integración, y para ello también tratan de innovar e inculcar el buen uso de herramientas de comunicación social, como la radio. Radio diversidad es el nombre de una emisora donde comparten podcast, vídeos, sobre las actividades que realizan.
“Con Radio diversidad lo estamos perfeccionando este año. Tenemos colaboración de instituciones de Turquía y Polonia. Nos envían sus sonidos, nosotros los nuestros, tanto los del aula como lo que tenemos fuera, para que puedan conocer nuestra identidad sonora”, dice la Jefa de Estudios del C.E.I.P San José Obrero.

“Contamos con los Talleres Antropoloops, que es un programa de innovación educativa, enseñanza musical e integración cultural basado en la remezcla de músicas tradicionales del mundo”.

De igual forma todos los años convocan a la MuAC (Muestra Anual de Comunicación), es la feria de la comunicación, en la que participan diferentes centros educativos y dan a conocer sus proyectos y propuestas.

El nombre de la biblioteca es Rubén Darío Avalo Flores, fue un joven estudiante que dejó un legado. Foto: Cortesía David Villaraviz

Mención especial merece el proyecto Bibliopatio, “la biblioteca es muy activa, dos días a la semana que siempre son martes y jueves, en el horario de recreo se les da la oportunidad, para quienes quieran leer o escribir”, manifiesta Pérez García.

Y añade con un tono de nostalgia, pero al mismo tiempo de gratitud y afecto David Villaraviz: “El nombre de la biblioteca es Rubén Darío Avalo Flores, fue un joven estudiante nuestro, con una historia de superación increíble. Si la escuela sirve para crear ciudadanía, él fue un referente de ese ciudadano. Falleció pero se hizo inmortal publicando sus libros. Desde el centro educativo siempre potenciamos esas ganas de escribir que tenía. La enfermedad no le dejó jugar como niño, pero a través de su imaginación si pudo estar en cualquier parte. Vivió pocos añitos, pero muy intensamente”.

Qué bonito es mi cole. “Es un proyecto necesario, ya que los muros de la institución estaban muy abandonados. Hicimos un proyecto de aprendizaje en servicio, es como un voluntariado, haces algo altruista pero en ese proceso hay un aprendizaje. Para este proyecto está Manolo Rendón, que aunque está jubilado sigue apoyando estas iniciativas, es licenciado en Bellas Artes, y con los dibujos que estaban presentando los niños, ahora se pintan y se hace una fachada más bonita”, explica Villaraviz.

El proyecto se incluye dentro de la modalidad de aprendizaje y servicio. Foto: Cortesía David Villaraviz

Y añade la profesora Ana: “Se incluye dentro de la modalidad de aprendizaje y servicio que repercute en la comunidad, para adecentar el centro educativo con personas de la sociedad. Cuando los muchachos elaboran el presupuesto y van por la zona para saber el costo de las pinturas, se evalúa la Matemáticas por ejemplo. Ellos distribuyen las tareas y coordinan los bocetos que se pintarán”.
Explicar todos y cada uno de los proyectos, es una tarea muy larga. Sin embargo, si desea conocer cómo trabaja el C.E.I.P San José Obrero puede acceder a este enlace.

Y lo que sí es cierto, es que todos los días tienen actividades y se impregnan de ese espíritu en el que el aprendizaje toca a la puerta de grandes y chicos a través de experiencias transformadoras.

Para la semana del 26 de febrero al 1 de marzo, tienen previsto celebrar el Día de Andalucía, para ello: “Este año celebramos la semana cultural, que coinciden con el 28 de febrero. Todas las clases preparan autores, tanto mujeres como hombres andaluces, y haremos un recital de poesía. Le están poniendo música a Bécquer han hecho una versión del famoso poema de este autor sevillano”, indica el profesor del área deportiva.

Las jornadas culturales también van dedicadas al V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo. Del 25 al 27 de febrero, y del 4 al 6 de marzo, se seguirá la Ruta Magallanes a través de proyección de películas, manualidades, marionetas, dibujos, carteles y murales. Todo un sinfín de actividades en torno a este hecho histórico. Contarán incluso con la visita del marinero de la Nao Victoria y Galeón Andalucía, José Viñas, quien compartirá experiencias con los estudiantes.

“Nuestro colegio promueve todas estas iniciativas porque las consideramos un aporte diverso a la educación. Nuestro reto es transformar un centro con dificultades en un centro de oportunidades. Nuestro modo de hacer nos define como colegio integrador, inclusivo y participativo, y así lo seguiremos haciendo”, Ana Pérez García, Jefa de Estudios del C.E.I.P San José Obrero.



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